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jueves, 12 de abril de 2012

Cicatrices




Cicatrices, son aquellas marcas de dolor que perduran en nuestra mente, corazón y piel, que ni el paso del tiempo consigue borrar, que ni las lagrimas se las lleva, quedan penetradas, como las huellas de nuestra identidad, la verdad es que nos definen, y nos acompaña para el resto de nuestros días…
Son quizás las lecciones que debemos tener en cuenta a la hora de confiar en alguien, ellas nos ha enseñado y nosotros debemos de aprender, de seguir, de recordar esas marcas, si juegas con un cuchillo te puedes cortar…
Y aunque lloremos nada cambia, no sanan, nos siguen allá donde vayamos, cierran puertas, nos alejamos de otras personas, porque tememos a volver a sufrir, a abrir otra herida que no se cerrara, pero hay un sentimiento que nos empuja, que no le podemos cortar las alas, pensamos que es lo correcto, nos creemos valientes por tenerlo dentro, el es el amor, pero…
¿Qué es el amor?
Una composición de sentimientos, de hechos, y muchas cosas que lo forman. Es un cúmulo de cosas, es tan feroz como el fuego, puede darte calor y arrasar con todo, si, así es el amor, puede darte la felicidad o quitarte la vida.
Te enseña un montón de cosas, hermosas, mil aventuras, te da fuerza, solo con saber que amas, te hace libre, te sientes vivo, te hace soñar y alcanzar sueños que nunca pensaste que ibas a lograr cazarlos, muchas ilusiones, incluso puede hacer que cambies.
Y así es como hace de una bestia una buena persona, consigue que entiendas canciones que no comprendías, que tu sonrisa perdida renazca de entre las lágrimas, respiraciones, momentos que cortan el aliento. El comienzo de una historia como otra, mariposas, latidos, caricias, besos, momentos soñados, mejor que los que has esperado, enfados, creciendo los dos, madurando. Simplemente te dejas llevar, no sabes como ira, pero solo que amas a esa persona.
En el trascurso del día él esta en tu sonrisa, te quita las noches, su voz resuena en tu cabeza, tu corazón susurra, sus latidos son mariposas, recuerdas su suave caricias que pararon el mundo, que en segundos sentiste una chispa que corría por todo el cuerpo, empiezas a ver otro mundo, ahora tu mayor es despertar, volver a verlo, abrazarlo, y no soltarlo…
Es felicidad, es ternura, es fidelidad, es compromiso, es amistad, es respeto, es afecto… puede describirse de muchas maneras, puede aparecer de donde no te lo esperas, pero también es letal, es veneno, es mortal.
Te enseña una parte bonita, pero tiene otra cara escondida, y cuando sale al descubierto, transforma tu mundo entero, derrumba las columnas de tu vida, el pilar que estaba del no queda nada, polvo y ceniza, recuerdos hechos trizas…
El desamor, y con el viene un insoportable dolor, dejando heridas como, la traición, abandono, vació, mentira, engaños…. etc.…
Lagrimas y lagrimas que brotan, y brotan, no se secan, salen, no descansan, duermes y mientras sueñas lloras, es como un manantial, no se lleva el dolor, no hay explicación, así es el amor, no tiene justificación, no te da razones, deja recuerdos imborrables, deja en pedazos las almas, hace trizas los corazones… deja terribles marcas, que aunque no sangren allí están, doliendo como cualquier otra herida…
Y parece que en tu interior ya no se halla el corazón, no lo escuchas, tu vida es ahora monotonía, te levantas, te paras y miras por la ventana, da igual que día es, si hace sol, si llueve, tu no sientas el aire en tus pulmones, sabes que es algo vital, pero te cuesta respirar, igual que el agua ya no te sacia, sabes que estas viva, pero tu mundo entero se paro en un punto, teniendo la sensación de estar muerto, sientes pena de ti mismo, pero no tienes fuerza para enfrentarte a nada, ni de secar las lagrimas, las dejas caer, que aclaren tu ser…
Lo único que te queda son algunos recuerdos, un par de sueños, y cuatro esperanzas, que los guardas en una bolsa, la llevas contigo consciente de su peso, te que te emborrona la visión cada vez que piensas en ella, pero no hay nada mas que hacer, esperar, que el aire se lo lleve todo, como las hojas en otoño… que no regresen jamás, para vivir tranquila.
Nunca terminas por creértelo, te engañas, porque despertar a la realidad es como un cubo de agua fría, otro golpe, otra brecha…
Que esa bolsa llena de dolor sea mas amena, para poderla llevar, porque ahora es ella la que te arrastra hacia un pozo oscuro, a un donde preferimos abrazar la soledad, porque tememos volver a amar, duelen los golpes, y el siguiente podría ser mortal…
Y las marcas de nuestras cicatrices siempre estarán, y quien entre en nuestras vidas lo van a pagar…
Así es como caes del paraíso, a un pozo, que nunca sabrás cuando y como saldrás…

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