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domingo, 30 de septiembre de 2012

Ellos también sienten



Las circunstancias de la vida hacen que conozcas a la persona adecuada en lugares inesperados, o en momentos imprecisos, y así la conocí a ella, de casualidad, un día lluvioso bajo un porche, empapados, esperando que las gotas frías parasen, no repare en ella, hasta que me saludo, sus ojos posaron en mi, una sonrisa preciosa, una voz suave, un cabello lacio que caía sobre sus hombros, mojado, sus hombros descubiertos, delicados, marcados, algunas gotas resbalaban por su rostro de las puntas de su flequillo, enmudecí, no supe que mas decir, sonrió y dijo vaya día…
Se presento, esperaba que le contestara, pero me perdí en esos grandes ojos, en esa nariz graciosa, en esos labios carnosos, miro tímidamente, y a continuación, con inseguridad le di la mano y le dije mi nombre, nunca perdí el control de mis emociones, nunca se me atascaron las palabras intentando salir y quedándose dentro, algo pasaba, pasaba que no podía dejar de mirarla, no era como otras mujeres, no era como todas aquellas que se dedican a fardar, era natural, tenia algo, enigmático, quería descubrirlo, pero con un hola, me desarmo, me quede sin voz, no se trataba de un silencio incomodo, era un silencio de admiración, sus ojos mirando los míos, yo indagando en los suyos, era como la voz de su alma, entendía, pero no podía responder…
Otoño, nostalgia, ella preciosa, no demasiado maquillada, delgada, no demasiado alta, sus manos finas, dedos largos, uñas perfectas, era muy blanca, pálida, ante mi mirada, maravillosa, le daba color a ese día nublado, sin sol…
Al final, le propuse si quería tomar un café, en un bar, en un lugar, empezamos a conversar todo era muy simple, las palabras salían, ya no me daba cuenta cuanto llevábamos allí, contando cada uno un poco de lo suyo, teníamos cosas en común, tras pasar unas horas juntos, tenia la sensación de conocernos desde siempre, apenas sabia mucho de ella, pero tenia la sensación, de dejavu, de haberla conocido desde que existe el mundo, me dijo que se debía marchar, que la iban a echar en falta, le pedí el numero, quería volver a verla, me dijo que si el destino eso querría el nos juntaría, me quede con cara de tonto, pague la cuenta y me marche…
Esa noche apenas dormí, pensé mucho en ella, me interesaba, quería conocerla mas, me marco, ¿pero porque? Esa persona fue capaz de calarme, tan a fondo, como esa lluvia, que empapo mi ropa, no era como todas, con las que me acosté y las olvide, representaba algo mas, ni siquiera la bese, estreche su mano, su delicada mano, me transmitió una grata sensación, un chispazo, electricidad, ella me hacia temblar, balbucear…. No me quitaba de la mente, su sonrisa…
En el trascurso, de un tiempo pensé que lograría dejar de ver su sonrisa, pero todo lo contrario, tenía muchas mas ganas de volver a verla, hablaba de ella, me comentaban, no podemos creernos que te haya marcado alguien de esa manera y sin llevártela a la cama... Jamás me comprometí con nada, ni con mi vida, el trabajo, la carrera, todo me daba igual, la vida era para disfrutarla, y no quería cambiar, cree mis reglas, vivía la vida a mi manera, sin censuras, sin pensar, sin correr mas deprisa de lo que podía, conocí, infinidad de chicas, rubias, morenas, altas, bajas, infinidad, les prometía amor, me las ligaba, y las dejaba marchar, no quería compromiso, no podía cuidar de mi, como para que cuidar de otra, además siempre pensé que la mayoría estaban locas, tenia infinidad de números, y mi primera regla era no dar el mió, tras habérselo dado a una que se obsesiono, acosándome con mensajes de amor, cambia de numero, les prometía que las llamaría al siguiente día, aja, nunca lo hacia, había conseguido lo que quería, acostarme con ellas, luego había las que sabían a lo que iban, y nos sumergíamos en el deseo, no ame a ninguna de ellas, ni las quería, muchas deseaban lo que deseaba, no hay lugares donde no haya estado, o donde no lo hubiera echo, deje de traérmelas a casa, porque al no llamarlas, encontraba algunas notas, el compromiso no era un conocimiento que conociera, lo único que me importaba era mi moto y mis amigos, colegas de toda la vida, la familia quedaba lejana, ahora me tocaba disfrutar de mi independencia, ser como siempre desee ser, sin preguntas, sin explicaciones, sin reproches, sin discusiones…
Empecé a disgustarme, a pelearme con el destino, te hace conocer una persona que te quita el aliento, y hace que se la lleve el viento, lo veía injusto, no sabia que se sentía cuando te enamorabas, pero ella no desaparecía de mi cabeza, podría describir cada uno de sus rasgos, cada diente, cada dedo, cada arruga, cada gota de su blusa, el color, las grietas de sus labios, su olor, entre dulce y embriagador, seguramente si fuera a una perfumería conocería su fragancia, recordaba cada detalle, y ha pasado mucho tiempo, perdía la concentración en el trabajo, solo sabia su nombre, no sabia ni siquiera si era el verdadero, una pista que me llevaba a ningún lugar, ¿donde la podría encontrar? El mundo es demasiado grande, puedes esconderte, desaparecer, y jamás volver a ver, no podía sacarme de las retinas su pálida piel, su mirada, cada palabra que salía de su boca, como se movían, como pronunciaba, y salía, no escuchaba lo que decía, pero me parecía que flotaba, no podía concentrarme, no podía dejar de mirarla…
Ese gesto de morderse el labio, de mojárselo con la lengua, deslizándola suavemente, mojándolos lo suficiente, quería saborearlos, la deseaba, desde el primer momento, pero no como a las otras, la deseaba como algo inalcanzable, necesitaba estar a su altura, demostrarle, ¿el que? Algo, no se el que, pero que era digno de ella… que locura…
Pero la vida nos volvería a juntar, esta vez en una tienda de ropa, pero algo había cambiado, se le veía apagada, su sonrisa era diferente, ¿o acaso no era como yo lo recordara?, puede que estuviera especulado, pero veía en ella amargura, se esforzó por disimular, me saludo con amabilidad, me dijo que se alegraría de volver a verme, cuando me disponía a decirle que el destino nos junto, que si me daría, su numero, pero a su lado se acerco un chico, la rodeo, y con una sonrisa le dijo he pagado, nos vamos… se despidió, y la vi marchar. Comprendí que no se trataba del destino, si no que estaba ocupada, ella tenía a otro, me quede desilusionado, pero no pude desviar mis pensamientos de ella, no tenia tanta fuerza, era raro lo que me pasaba, ¿Qué es lo que sentía?...
Paso tiempo asta volverla a ver, al salir de trabajar, dirigirme hasta mi motocicleta, me choque con ella, no la reconocí, pero al disculparme, la mire, y era ella, con un gracioso gorro, una bufanda roja, y su abrigo, me saludo, sonriente, pero diferente, la invite a tomar algo, eligió un cacao, diciendo que tiene insomnio, y que algo calentito le iría bien, hacia demasiado frió, hablamos, de que tal le va la vida, con una media sonrisa y un poco de tristeza me comento, que bien, que no se quejaba, que era feliz y eso es todo lo que importaba, le di la razón, no podía dejar de mirarla, tenia un enigma, un misterio, quería resolverlo, quería conocerlo, la note agotada, trabajaba, y que ahora se dirigía a casa, no me moleste en pedirle el teléfono, no creo que tenga ninguna posibilidad, me he rendido, pero me dedicare a admirarla el tiempo que pueda, me ofrecí a llevarla, amablemente me rechazo, poniendo excusas, le dije que no importaba otro día será, que respetaba su opinión, aunque en mi interior sabia que no quería que la llevara porque no quería que supiera donde vivía.
Me rendí y me dedique a vivir mi vida, con las reglas, no creía que mereciera la pena luchar por alguien que tiene la mente y el corazón en otro lugar, que seguramente duermas en esa cama, abrazada a su espalda, no se porque me dolía, me lo imaginaba y me reventaba por dentro, me ardían las entrañas…
El invierno se marcho, pero tú seguías dentro de mí, aparecías en algún sueño, no le daba demasiada importancia, por la mañana desaparecías, aun sin conocerte echaba de menos tu ausencia, me faltabas, de una manera inexplicable…de alguna manera me dabas calor…
Llego la primavera y te encontré, triste, apagada, no tenía brillo tu mirada, en aquel bar entre luces oscuras, entre humo, aun así destacabas, te salude, te observe y estabas como asustada, como si no fueras tu, aguantando tu copa, las manos te temblaban, estabas rodeada de gente, pero te encontrabas ausente, mirabas la copa, perdiéndote en el liquido de tu vaso, como si buscaras respuestas, consuelo para tu alma, mirabas y te desvanecías, tu chico te rodeaba pero era como que no lo sentías, me marche para tomar el aire, no soportaba mas, por una parte me preocupabas, y por otra no quería estar allí, no se que me pasaba, me volvía loco, era como un tigre enfurecido en una jaula, encendí un cigarro, y escuche tu voz, diciéndome que hacia una noche preciosa, te conteste no mas que tu, entre salude y me marche, no podía estar mas allí, sentía que de una manera jugabas conmigo, me hacías daño, estaba sufriendo, intentaba esforzarme en conocerte, me llamabas la atención, me gustabas tanto…
No comprendía, porque a solas eras una y en compañía de tu pareja, tus amigos otra, pero renuncie, decidí no pensar mas en ti, aunque mis pensamientos volaran hacia ti, no importaba, los paraba, y me distraía, esperaba olvidarte, no verte mas…
No tuve suerte, volví a verte, de pasada, estabas en la parada de un autobús, de vi de pasada, no me pare, me fui, mirándote por el espejo, mirabas tus manos, delgadas, azuladas, pálidas, lastima, no pude ver tu rostro…
Coincidimos en un restaurante, yo cena de trabajo, tu con tu pareja, disimulando, mirándome de lado, me hablaban, pero no podía apartar la mirada de ti, ocupabas todo el espacio, no había mas mundo, puedo admitir, me estaba enamorando, aunque no fuera correspondido, era lo que me decía el instinto, pasaste junto a mi, y me colaste la servilleta, ponía tu numero, diciendo llámame a las 12:00, no entendía este juego, no quería ser el otro, quería ser el único, se tuyo, no estar en el segundo lugar, al marcharme, no supe que hacer, me pase la noche dando vueltas, comiéndome la cabeza, decidí llamarte, quedar y tomar algo, me dijiste que sentías muchísimo el ignorarme, que es muy difícil de entender, que era complicado, que lo comprendiera y que no hiciera preguntas, te marchaste, sin decir nada mas, me quede mudo, no te entendía no, podía comprenderte, ¿a que jugabas? ¿Te gustaba?, no era capaz de asimilar las cosas, borre tu numero, y pase, me dije todas están locas, prefiero atenerme a mis reglas, no saltármelas, no verte mas, y si te viera ignorarte, no mirarte…
Pasaron semanas, y una llamada inesperada a las cuatro de la mañana, me sobre salto, te escuche llorando, me dijiste si podía verte, que si podía ir a buscarte, que no sabias a quien acudir, me diste una dirección, no me lo pensé dos veces, y allí estaba, me puse lo primero que pille, te encontré, llorando, sobre una maleta, me agache a tu lado, levante tu rostro, no me lo pude creer, un ojo morado, un labio partido, diciéndome con mirada triste, me ha echado de casa, no se a donde ir, no tengo a quien acudir, no supe como reaccionar, te recogí, te lleve a mi casa, te dije que podías dormir en mi cama, mientras te preparaba un te, quería que te tranquilizaras, te pregunte si era la primera vez que pasaba, bajaste la cara, temblabas, te desplomaste, te recogí te lleve a la cama, estabas helada, busque una manta, te la puse por encima, llorabas sin parar, no sabia que mas podía hacer, me dabas las gracias sin parar, acariciaba tu carita, secándote las lagrimas, diciéndote, venga no pasa nada…esa noche me dedique a velarte, mirarte desde la puerta ver que estabas bien, durmiendo, aun llorabas, por la mañana llame al trabajo, informe que no podía asistir, asuntos familiares, el jefe me comprendió, diciéndome que cuando todo vaya mejor regresara… te deje descansar lo necesitabas, se te veía agotada, estaba pensando como ayudarte, que hacer con aquel tipo, me encargaría de el, sin duda, no comprendía como era capaz de levantar la mano, agredirte de esa manera, una persona a la cual se supone que amas, que es tu vida, que quieres estar con ella, darle lo mejor, ofrecerle calor y protección…
Te despertaste, avergonzada, tímidamente avanzando, disculpándote todo el rato, no me mirabas, bajabas la cara, me acerque a ti, te levante, te mire bien, y comprendí que teníamos que ir a un hospital, tenias que denunciarlo, llorando, me decías que no podías, que temías, te abrace, te dije que estaba a tu lado, que no iba a dejar que te pusiera la mano nunca mas encima, que te iba a cuidar, que podías quedarte en mi casa el tiempo que hiciera falta, pero que te vistieras, y fuéramos a la comisaría, la denuncia, al hospital, estabas dudando, pero al final, accediste, te fuiste a duchar, no tenias toallas, me pediste una, sin querer vi tu espalda, moratones, otros sin desaparecer, mi sangre empezó a hervir, no te dije nada, estaba furioso, cabreado, desesperado, me apetecía gritar, romper todo lo que podía ver, empecé a dar patadas al sofá, no quería que oyeras ningún ruido, no quería asustarte, apareciste, te tapaste el ojo con el flequillo, ibas tapada, ocultando las marcas, salimos de casa, siempre cogiendote con suavidad, me parecías tan delicada, no quería dañarte mas, quería que volvieras a sonreír, haciéndote feliz, te lleve a la comisaría, de primeras se pensaron que el agresor era yo, lo aclaramos todo, no parabas de decirme que tenias miedo, que querías dejarlo antes, pero te daba miedo marcharte, que no sabias que podía pasarte, que al principio, el no era así, no era violento, que cuidaba de ti, que te gritaba a veces, pero que nunca te puso la mano encima, no entendías ese odio que te tenia, perdiste el trabajo, a causa de las palizas, y empezó a pegarte mas a menudo, que delante del mundo era otro, y en casa era una bestia, que se comportaba como no debía, que te obligaba a hacer la comida, la cena, que si no salía bien, volvías a recibir tremendas palizas, que con el tiempo te marcaron, vivías asustada, temías asta a tu sombra, te asustabas con facilidad, en el hospital te curaron, te dieron unas cremas, unas gotas, y nos fuimos para casa, me dijiste que no querías salir unos días que vivías asustada, lo entendí, muchas noches mientras dormías, gritabas asustada, corría y te abrazaba, diciéndote que estaba allí, que no pasaba nada, que no te pensaba dejarte, que ahora estaba yo, tranquilizándote, te volvías a dormir entre mis brazos, y me quedaba mirándote, acariciándote, creo que hace mucho tiempo no dormías teniendo seguridad, empecé a dormir contigo, diciéndome que así te sentías mas segura, te obedecía, me gustaba cuidarte, te amaba, lo sabia, era capaz de hacer cualquier cosa por ti, el tiempo trascurría, y cuanto mas te conocía mas me gustabas, mas te necesitaba, mas te protegía, tu eras mi reina, y te merecías todo lo que no tuviste, el primer beso, tus labios, acariciando los míos, mereció la pena esperar tanto para ser dueño de ellos, que cuando llego el momento no pude creérmelo, tarde en hacerte el amor, lo entendía, tu pasaste de todo en tu día, el te forzaba, y a eso se llamaba violación…
Con el tiempo te sentías más segura, pero no entendía, tú falta de apetito, de comer tan poco, y adelgazar tanto, me preocupaba, le daba mucha vueltas, aunque con el tiempo mi familia era la tuya, mis amigos te adoraban, y yo cada día te amaba mas y mas, hasta que una noche salimos, y nos encontramos con tu ex, mi cabeza daba vueltas, mi corazón bombeaba con fuerzas, planee tanto tiempo ese momento, que al verlo me lance sobre el, dándole puñetazos, gritándole si le gustaba que lo maltrataran, que le desfiguraran la cara, patadas, sangre, tanto mía como suya, gritos, sustos, el decía que te ibas a enterar, y con cada palabra otro golpe mas, no permitiría que te amenazara delante de mi cara, era un miserable, un bastando, solo recuerdo unas manos agarrándome y sacándome arrastras, diciendo que debíamos marcharnos que habían llamado a la policía, no parabas de llorar, te secaba las lagrimas, aunque mi sangre se quedara en tu carita, te decía, ya esta, ya termino, nadie mas te aria daño mientras yo estuviera, no lo permitiría, de enfureciste, me gritabas diciendo, si estaba loco, si era como el, que nos diferenciaba ahora, si yo me comportaba como el, que no le conocía que se vengaría, me golpeabas, intentaba calmarte, te decía no, eso no pasara, no tenia miedo de el, y tu me gritabas mas diciéndome que no querías perderme, que me amabas, te abrace fuerte, contra mi pecho, empezaste a llorar, con fuerza, volvías a estar asustada, te subí a casa en brazos, no parabas de besarme de decirme que no querías que me fuera, que te dejara sola, te prometí que jamás, lo haría, a no ser que tu decidieras marcharte de mi vida y dejarme, te abrace la noche entera, aunque se que no dormías, temías, no por ti, si no por mi…
Al día siguiente me explicaste que se vengaría, que tuviera cuidado, que me mantuviera alejado, también lo de tu falta de apetito, siempre te decía que no tenias buen tipo, que estabas gorda, que deberías de adelgazar unos kilos que te sobraban, yo desesperado te respondía que lo que deberías de hacer es engordar un poco mas, que estabas demasiado delgada, que cualquier día se te llevaría el viento con una oleada…
Me prometiste que lo intentarías, que por mi conseguirías, no fue así, maldito sea, te destrozo la vida, no sabia que contigo aparte de las palizas, la violación traías un grave trastorno de alimentación, cual seria tu peso, te levantaba y no pesabas nada, una pluma, entre los dos lo superaríamos todo, te decía, lo peor a pasado, ahora solo quiero que pongas de tu parte y salgas de allí, eres preciosa y estaré allí para decírtelo cada día, para el resto de mi vida, era la primera vez que me enamore, lo daba todo por ti, quería lo mejor, hacerte feliz…
Nuestra vida, fue dura, terapias, luchas, desmoronándote, no podía verte así, me moría, miles de cajas de laxantes tiradas a la basura, meses de hospitales, no sabia que mas hacer, iba todos los días a verte, a darte apoyo, me decías una y otra vez que estabas bien, te miraba y no me daba cuanta de lo que veía en ti, tu cuerpo cambiaba a pasos avanzados, temía que te llevara, el frió, las manos amoratadas, tu rostro pálido, tus ojeras, tus ojos hundidos, fallecía cada vez que te veía en esas condiciones, te repetía, que para mi eras preciosa…
Siempre que volvías a casa, la decoraba con rosas, una tarta, diciéndote lo que te amaba, que no hay otra y jamás la va a haber, lo supe ese día bajo aquel porche, que tu ibas a ser lo primero, y ultimo de mi vida…Volvía del trabajo, y te encontraba llorando, diciendo que te iba a dejar por una mas delgada, mas guapa, te juraba que no iba a pasar eso, que no te iba a dejar, que si he tenido la oportunidad de conocer la felicidad, no seria un tonto y dejarla escapar, años, y mas años de terapia, y aun no estabas recuperada, sabia que ibas a vivir la vida con ello, pero lo entendía, lo comprendía, mientras te tuviera, haría todo lo que estuviera en mis manos para ayudarte, lloraba cuando no me veías, no comprendía el castigo de tu vida, no habías echo nada para merecer tal trato, tal castigo, me esforzaba por ser lo mejor de tu día, darte mi fuerza, mi cariño, el amor, mi futuro, me veía contigo, una familia, llenar esta casa de risa, de niños, sangre de nuestra sangre, cachitos de nuestra alma, formas una familia, empecé por regalarte aquel cachorro, solo quería verte feliz, que dejases de llorar, de obsesionarte con tu sombra, con tus curvas, con tu cintura, con tu reflejo, siempre que estabas delante del espejo, te rodeaba y te besaba mientras te miraba, diciendo que eres la mas guapa de esta Tierra, que no hay otra en este universo que sea como la princesa de esta casa, y que Sebastián, cuidaría de ti mientras yo no estuviera allí, en broma te decía cuando lo besabas que iba a ponerme celoso, y me besabas, parecía que todo iba mejor, éramos una familia, o lo parecíamos,  sabia que me amabas, y te esforzabas por recuperarte, te decía que no quería enterrarte, que si seguías así, estabas cavando tu tumba, yo quería casarme contigo, estaba completamente loco, te pedí la mano, no quería perderte, que esperaba verte en aquel altar, vestida de blanco, en ese aura, que siempre te veía, que mi corazón daba mil vueltas, soñaba con ese día, que llegara, que te pusiera el anillo en ese dedo, y declararle al mundo que eras mía, que eras ya mía, para siempre, te daba lo que estaba en mis manos, no me importaba nada, satisfecho quedaba cuando veía tu sonrisa sincera en mi cara, me cambiaste, me comprometí, cuidabas de mi, era el mas feliz hombre que podía haber, superamos grandes obstáculos, grandes luchas, pero tu aun temías por mi, por lo de tu ex, y eso que paso tiempo, no lo volvimos a ver…
Hasta un día de verano, fui un momento al baño, y al salir, te agarraba del brazo, zarandeándote, volviendo a maltratarte, me puse delante de el, y le exigí que te soltara, que delante de mi, no te iba a tratar así, que se acabo, que tiene lo que se merecía, que se marchara, y nos dejara, te soltó, me hablo con sarcasmo, diciendo que a mi me quería ver, y gritando delante de el me puse haciendo señales de que aquí estaba, que si quería partirme la cara, que adelante, no le temía, no duramos mucho otra pelea, mas sangre, mas disgustos..
Tu advirtiéndome de que esto no terminara, de que mejor te fueras, que me destrozaste la vida, te mira a los ojos, suavemente te bese, te dije que no, tu hiciste que mi vida sea maravillosa, que cada pequeño momento merecía mucho la pena, estaba muy contento con tu llegada a mi vida, que el no nos destrozaría jamás, que por muchas peleas que hubieran no renunciaría a ti, por nada de esta vida, tu eres lo primero, que te quede claro…
Celebramos nuestro compromiso, en un restaurante, en el restaurante donde me diste tu numero, amigos, familia, que preciosa estabas, tus ojos brillaban, estabas feliz, nos íbamos a casar, no teníamos fecha, pero no importaba, todo se solucionaría con el tiempo, mucha alegría, grandes sonrisas, muchas felicitaciones, mis amigos haciendo bromas, de que por fin había sentado la cabeza, con la mejor persona, y era mejor que me adelantara, o alguno de ellos te me quitarían, mis padres te adoraban como a su propia hija, mi hermana pequeña te contaba todo, tu la ayudabas, con amores, desamores, le dabas consejos, sobre sexo, sobre chicos, la peinabas, la cuidabas, confiaban mas en ti que en mi…
¿Qué mas quería? Era tan feliz, no podía estarlo más, y de repente apareció esa panda, en el momento inesperado, en un día tan señalado, lo reconocí, borracho, asta drogado, se trataba de tu ex, aun mis heridas de los nudillos no se habían curado, pero no iba a permitir que te pasara nada, ante todo tenia que cuidarte, de protegerte, te amaba tanto...
No venia solo, se había encargado de traer a toda una panda de desgraciados, tenia un mal presentimiento, no supe como explicarlo, mis amigos se dieron cuenta, de que iba a salir mal, se me acerco, diciendo haber que es lo que hacia ahora, no dudo en apuñalarme, levante el puño, no alcance a rozarlo, otra puñalada, los amigos peleándose con los tuyos, el restaurante escandalizando, veía mi sangre goteando, la veo brotar, no se cuantas puñaladas llevo ya, la camisa blanca se vuelve roja, mi visión se emborrona, escucho gritos lejanos, escucho, llamen a una ambulancia por favor, no reconozco la voz, mi hermana pequeña llora, ¿Dónde estas tu? Grito tu nombre, no te veo, no te veo, me desplomo, sentía frió, vi que se iban, corriendo, vi muchas caras a mi alrededor, todo el mundo tapándome las heridas, tu dándome la mano, llorando diciendo que no te dejara, pidiéndome que me quedara, lloraba, quería explicarte que no me iría, que iba a cuidar de ti, nunca estarás sola, nunca, pero al intentar hacerlo, solo podía escupir sangre, escuchaba voces que me decían aguanta, que la ambulancia estaba de camino, que no tardarían, mi hermana, mi madre, mi pobre padre, y tu, dios mió, un instante, y todo puede llegar a ser fatal, las circunstancias cambian tu vida, y estaba lejos, en la lejanía, viendo ese futuro, con hijos, tu guapísima, yo en el altar esperándote, ya no escuchaba nada, y no sentía ya tu mano apretando la mía, no sentía ese dolor, no sentía, ese frió, ni el calor de las lagrimas, no veía vuestros rostros horrorizados, la ambulancia ya había llegado tarde, demasiadas puñaladas, no podían hacer nada, demasiada sangre perdida, no me dio tiempo a despedirme, a decir que os quería, que te amaba, que sentía mucho dejarte y no poder cuidar de ti, que aunque me fuera estaría a tu lado, velándote, que no lloraras por mi, que cuidaras de mi querida madre, de mi pobre padre, que jamás dejaras a mi hermana sola, que te encargaras de Sebastián, el estará a tu lado, protegiéndote…
Que no recayeras que no te consumieras, tu eras bella, que fuiste lo mejor que me paso, que no renunciare nunca a ti, me marche pero estaré allí esperándote, fuiste mi primer y ultimo amor…
La vida se define en segundos, y cada segundo puede transformar tu vida, las decisiones te acompañan a lo largo de tu camino…Yo quería hacerte feliz, y espero haberlo conseguido, los años que estuvimos juntos, siempre te recordare bajo ese porche, tan preciosa, enigmática y misteriosa…
Nunca dejare de recordarte...

La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente   François Mauriac (1905-1970) Escritor francés.

martes, 18 de septiembre de 2012

La canción perfecta



¿Mira ves todo esto? Contémplame, soy tuya, toda, piérdete en mi carne, no mires la hora, quiéreme, ámame, todo quedara en nuestras retinas, cuando cierres los ojos volverás a sentirlo todo, lo veras, te perderás en el valle de mis caderas. Sumérgete en el abrazo, atraviésame como una flecha, todo encaja, tus manos con las mías, tus hombros con mi barbilla, todo esto será nuestro, se trata de algo que compartimos, que recordaremos lo que vivamos, consumiéndonos, devorándonos, quedara gravado como las cicatrices, como el fuego, arrasa por donde pases por favor...
Seguirás siendo aquella canción perfecta, aquel olor dulzon que tanto me encanta respirar, que entra por mis vías respiratorias y queda como esencia, como la esencia de todo esto que tenemos, dejaremos en el suelo nuestra marca, memorias, besos, esta historia, escrita con notas, la canción perfecta…
Para nosotros las horas no pasaran, tenemos mucho tiempo para conocer lo que tenemos uno frente al otro, nuestros cuerpos desnudos, la vida nos espera, los sueños se pierden, los milagros se acaban, y en aquel rincón sucede lo mejor de todo este universo, no hay prisas, nadie reclama nuestra presencia, así que tómatelo con tranquilidad, ves despacio, deja que tus manos caminen, que no paren, toca mis parpados, baja por mi nariz, percibe la textura de mis labios, llega a mi nuca, deslízate por la espalda, agarra fuerte mis nalgas, conoce todo como si se tratara del camino hacia tu casa, no te olvides de mis caderas, de los huesos que sobresalen, baja mas, y deja de me estremezca…
Esta soy yo, tu lugar por hoy, puede que para mañana, una semana, toda la vida. No lo pienses, deja que tu corazón elija, que tu mente se apacigüe, que no lleve la voz ella, no es nada, aquí solo juegan sentimientos y sentidos, si ella interfiere lo estropeara, mantenla a raya…
Lo que nos da chispa, vida, es el amor, la mente nos da alas para combatir por lo que nos niega, ella desencamina una guerra y nunca gana, cuando se trata de la voz del amor, del alma, de lo que nos habla en el interior…
Así que deja que nuestros espíritus se mezclen, en esta coctelera, que se hagan proposiciones, pero comunícamelas con tus palabras, quiero oír tus deseos salir de esa boca, que no puedo dejar de mirar, la quiero probar, poco a poco, besando cada labio, mordiéndolo, tu saliva me encanta, esa lengua tímida, que se acerca y se esconde, salgo en su busca…
Eres la cadena que me ata, un hilo invisible me atrae hasta a ti, y ahora que nos fundimos, todo avanza, suave, como si yo fuera un instrumento, tu la música, cada suspiro una nota, cada susurro un nuevo compás…
Mi piel de porcelana es tocada por tus manos, con sumo cuidado de no romperse, de no quebrarse, se trata de quererse, sabes hacerlo, eres delicado y salvaje…
Formamos recuerdos perfectos, lo viviremos cuando cerremos los ojos, estemos donde estemos, escucharemos la canción perfecta, se nos ilumina la cara, con la sonrisa del alma, ni el tiempo, ni nadie podrá quitarnos lo que tenemos ahora, aunque tengamos otra vida en otro lugar, otra pareja, siempre habrá un tiempo, un sitio, un momentos, que nos devolverá a esta época…
¿Hay fuego a nuestro alrededor? Se trata del calor, de nuestros cuerpos, pasión… ¿Cuánto llevamos aquí? Me da lo mismo, por favor no pares, sigue con tus besos, haz que me sienta única en este planeta, logra que me siente deseada, no me dejes, limítate a mirarme, a apreciarme, por favor no cierres esos ojos, quiero que lo vean todo...
Hambrienta de tus besos de tu boca, no puedo parar de disfrutarte, ojala alguien escribiera esta historia, que quedara en la memoria de todas estas personas, como la mejor música, como el mejor libro, la mejor obra de arte...
Podría morir mañana, porque seria feliz, disfruto tanto, de este pecado, de este deseo añorado, sabes cuando algo que has buscado lo as encontrado, con contemplar su mirada, y sabes que será para toda la vida, y este vals lo llevare conmigo, seguro que esta canción se adaptaría a cualquier estilo de música, a cada baile sensual, seguro que mucha gente estaría emocionada, otras llorarían por no poder disfrutar lo mismo que sentimos ahora mismo, otros lo llevarían a la gran pantalla, actores interpretarían nuestra historia, pero sin ningún triunfo, porque no lo sienten con el alma, hay una diferencia entre vivirlo, disfrutarlo, y copiarlo…
Por favor que esto no acabe nunca, quiero mantenerme viva, quiero tener las fuerzas suficientes para permanecer despierta toda la vida, y tenerte a mi mano, extenderla y tocarte, perderme en tu pelo, besarlo olerlo, mis dedos palpen, toquen, hacerte cosquillas con las caricias, no quiero dormir jamás, quiero enredarme en ti, que me salgan espinas, clavarme en ti, y que a ti te pase lo mismo, ser esa flor, y tu esa mariposa, que bebe de mi néctar…
No volver a ver a nadie, envejecer en ese lugar, morir y irme allí donde vaya tu alma, a ese lugar desconocido, convertirme en lo que tu seas, no quiero escapar de este lugar, dime por favor que a ti te pasa lo mismo, mírame a los ojos, dímelo, seré ese árbol, tu ese pájaro, que viene a la misma hora, que me canta, que atraviesa mi corteza con su pico, que lame la sabia, y recuerda esta historia, reencárnate en mi amante, que no se termine jamás, conocerte nuevamente, conocerte, detener dejavu, saber que ese amor siempre has sido tu, en toda y cada una de mis vidas anteriores a esta, en todas las épocas…
Da igual el año, el tiempo, la generación, que este amor sea el mismo, aquel que todos desean, que pocos conocen y disfrutan, que nos hayamos encontrado, alma de alma, si nos juntamos somos una, que si hemos muerto en algún momento que sean juntos, que nuestras tumbas estén una al lado de otra, si fuimos incinerados y esparcidos en diferentes lugares, que el viento nos junte, que nuestras cenizas se mezclen, que nada y nadie nos separe…
Que si las circunstancias nos separaban, escaparnos y acabar siempre juntos, no quiero ser una pareja de esas malditas, como el día y la noche, verse solo en el eclipse, buscarse, perseguirse constantemente, y encontrarse una vez en la vida y separarse, yo quiero disfrutarte, día y noche, que siempre sea eclipse para nosotros dos…
Toca cada nota, soy tu piano, cada tecla, soy blanca, soy negra, haz que la música me recuerde, conquista, soy tu presa y tu el cazador, muerde mi carne, saboréame, quiero estar dentro de ti, y tu en mi, como ahora, escucho nuestros latidos, nuestros suspiros, nuestro aliento, es poesía escrita a través del aire, rodea nuestros cuerpos, nos ilumina, disfrutamos, bailemos, dancemos, deslicemos, ahora que nada pueda interferir en el destino, nos hemos encontrado, ámame… por favor ámame…
No me dejes, no te vayas, y si te vas vuelve, escucha la canción, escucha a tu corazón, que es lo que pronuncia, cierra los ojos, vislumbra, existo, existes, no es nuestra imaginación, es amor, no soy un sueño, ni me encuentro en tu imaginación, estoy allí, búscame, cierra los ojos, escucha tu corazón, el te conducirá hacia mi, es tu brújula, me encontraras, en esta vida, en la siguiente, y siempre que haga falta, somos dos imanes que se buscan, que se atraen, se juntan…
No importa el rostro, no importa el nombre, cierra los ojos lo recordaras todo, veras el pasado y lo sentirás, como yo lo siento ahora, recuerdo cada escapada, cada castigo, cada penitencia, por estar contigo, cada tiempo impedido, cada palabra, cada beso, cada cosa, no había nada que nos separara, ni las voces de otros, ni las mentiras, ni celos, ni peleas, sabíamos que esto era el templo, el amor, y nuestras almas están y estarán siempre juntas…
Cuando me busques y no me encuentres, escucha lo que te digo, cierra los ojos y navega, navega, te llevara a mi, estaremos destinados para encontrarnos, solo hará falta atar la cuerda, tirar el ancla y quedarnos allí donde estamos, disfrutándonos…
Si alguna vez te sientes perdido en esta vida, escucha la música, las notas, tararéalas, síguelas, me has encontrado cuando sientas que a mi lado esta tu casa, si aquí estaba, al asecho, esperando tiempo, paciente, sabia que aparecerías, ámame, conquístame, lucha, pelea, soy tu tesoro, tu extremo del hilo, síguelo… por favor no te rindas, soy tu alma, tu melodía…


En un beso, sabrás todo lo que he callado.
Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti.
Para que nada nos separe, que no nos una nada.
Walt Whitman (1819-1892)

jueves, 13 de septiembre de 2012

Tu marioneta



Grito enfadada, porque estoy agotada de tu juego, me debilitas, me hierres, hoy me quieres y pasado me sustituyes, me conformo porque deseo tenerte, pero estoy echa mil pedazos, no puedo ser mas tiempo tu refugio, no puedo ser tu amiga, bórrame de tu lista..
No puedo ser eternamente tu juguete, no puedo reprimirme y aceptar esto, no puedo ser tu aspirina, tu compañía cuando te sientes solo, mi corazón anhela tu amor, mis labios gritan desesperados por los tuyos, y cada mañana después de irte me apoyo en tu almohada y lloro, lloro desconsolada, porque te añoro, porque quiero compartir todo, te estoy dando lo mejor, no lo observas, no te das cuenta, soy tu pañuelo, tu consuelo…
Siento que te pierdo constantemente, aunque jamás te marchas de mi mente, estas en ese lugar, me despierto gritando tu nombre, asustada, dándome cuenta de que muchas noches me faltas, me utilizas, me usas y me olvidas, caigo en tus redes constantemente, pienso que algún día seré tuya y tu mió, pero albergo esperanzas, y cada vez que te veo se me ilumina la cara, se me dibuja una sonrisa, desaparece la tristeza, creo en ese momento, pero no llego, desgaste mi tiempo esperándote, no puedo retroceder, recuperar lo perdido, esclava de mis sentimientos, condenada a tus besos…
Los días que pasaba mirando aquel teléfono, esperando su tono, esperando que te sientas solo y ser tu compañía, pasar una noche en tus brazos, acariciar tu cuerpo, besarlo entero, y aun así no ser capaz de enamorarte de cautivarte y tenerte.
Solo era un paño, el saco de boxeo en el que descargabas tu rabia con cada embestida, cuando las cosas de la vida no te salían como te gustaría, te acordabas de mí, sin compartir grandes cosas, pocas dosis de confesiones, me tenia que hacer a la idea de que no era gran cosa, que volverías y me pisotearías,  y sin darme cuenta acabe siendo sumisa de tu corazón, suplicando con mis ojos ternura, caricias, pero eras el de siempre frió, sin caricias, sin palabras dulces, arrastrándome solo para recibir un poco de ti…
Suspiraba cuando salías por la puerta, siempre la misma respuesta asta otra, dejabas tu olor en mi cama, en la habitación, era capaz de indagar y sentir tu dolor, aunque nunca hayamos hablado, sobre tus nudillos rotos, sobre las manchas de sangre, o chupetones, no era la única, habían mas, yo como tonta, soportando todo, porque te amaba, cuando amas eres capaz de todo, en tu mirada dura se escondía una persona, luchaba contra ese hielo, ese frió, a veces me mirabas y sentía escalofríos, mirabas pero era como si no vieras nada, estabas pero tu mente estaba en otra parte, en otra galaxia, en otros sueños,  puede con otra, cuando te equivocaste de nombre, supe que estabas enamorado de otra…
Perdí el respeto, la dignidad contigo, quería decirte no, abrirte la puerta y decirte adiós, mi mente me lo dictaba, me gritaba, mi interior ardía, me lo pedía, pero jamás fui capaz de despedirme, sabía que no se me pasaría, porque estaba locamente enamorada de ti...
Cuanto dolor es capaz de guardar una mujer en su interior, esclavizadas, sumisa por lo que deseamos, por todo lo que amamos, ¿Dónde lo guardamos todo? Nuestro corazón esta reventado, nuestra mente esta llena, nuestro cuerpo no aguanta más, en que lugar para todo, si nuestras lagrimas no nos desahogan, nuestros gritos no nos consuela..
Días tras días espero tu presencia, mirarte a la cara, tendido en la cama, tocar tu rostro con suavidad, sin que te despiertes, pensando en que yo pudiera curar todas tus heridas, entregarte mi vida si me lo pudieras. Una historia que empieza como otra cualquiera, conociéndonos poco, sin hablar demasiado, yendo deprisa, empezando de mala manera, pensando que no podría ser eterna, y ya llevan pasando cuatro meses, donde nos vemos cuando se te antoja, significando para ti poca cosa, en cambio para mi es una sensación que hace mucho que no sentí, no pensaba que iba a acabar enamorada de un amante de una noche, que a la vez amaba a otra persona, reprimo mis sentimientos, yo me lo busque, debí de conocerte, seducirte, encadenándote a mi, para que no te fueras, porque aunque te vea me siento sola, quería ser mucho mas, no ser tu alivio emocional, un numero al que llamar a altas madrugadas, un hotel con desayuno incluido, con sabanas siempre limpias, un cuerpo dispuesto a esperarte, a entregarse a ti, unos ojos que te admiran cuando caes rendido en la cama, durmiendo placidamente, me pregunto como te sientes, porque yo siento que estoy en casa, pero a ti no es eso lo que te pasa, soy ese lugar solitario, que te ofrece calor, que te abraza, te acaricia, te besa la espalda, te masajea, no te suelta la mano, es un lugar solitario, para pensar, una terapia, que te alivia unos días, y vuelves a por mas, pero sin involucrarte…
Llegara el día que recibiré un mensaje, y me dirás como un cobarde que fue un placer conocerme, que no vendrás mas, que fue un placer conocerme y tenerme, que seremos amigos, pero no darás mas señales de que estés vivo, porque al fin y al cabo es mejor decir somos amigos, que mirarme a la cara y decirme no quiero verte mas, muchas personas van de valientes, pero cuanto tienen que enfrentarse a la verdad cogen y desaparecen, ¿Dónde van? Se los lleva el aire, se esconden, nunca comprendí como son capaces de no dejar huellas, de verdad porque prometen cosas si no las cumplen, porque dicen que no se irán si al tercer día no dan señales, que piensan que ganan, pienso que es mejor que vayan con la verdad y dejar las cosas claras antes de dañarte, pero esto yo me lo e buscado, e dejado que me use, que me trate como quiera, he sido su juguete, esperando que nunca se deshiciera de mi, seré egoísta, pero siempre pensé que esa chica de la cual esta enamorado, que no sea correspondido, así siempre podía regresar, viéndolo una vez mas..
Pero al principio todo tiene su emoción y luego todo se va apagando poco a poco, perdiendo el interés, y buscas otros lugares para acabar con esa ansiedad, con ese estrés, era cuestión de tiempo, que te marcharas y no te volviera a ver la cara, quedando en tu recuerdo, como unas noches de pasión, una chica que conociste, que te daba lo que necesitabas en ese momento, pero que no era lo que necesitabas, y en cambio, yo pensare mas de una noche en ti, en tu piel caliente y calida, en tu sonrisa, en tu respiración…
Seré una mas, pero tu para mi eres un enamoramiento, no solo un chico que me gustaba, soñaba con algo mas, pero sabia que el comienzo era lo que importaba, si se hace de mala manera se pierde, quizás si nos hubiéramos conocido en otras circunstancias ahora seria otra cosa, pero pensare en lo que e tenido, en lo que e disfrutado…
Como un sueño que se desvanece en una mañana, que desaparece en el firmamento, en el amanecer, no todo lo que deseamos lo podemos tener, hay que conformarse, esperar que la vida nos recompense un día, y que llegue esa persona que debe de permanecer a nuestro lado aunque haya tormenta, mientras llegue pensare en ti, en lo que pudo ser y no llego a nada, en como se siente una persona si es usada, cuando te di mi permiso para llevarte contigo un poco de lo mucho que podría haberte dado, pero son las cosas, empiezas una historia por necesidad y acabas enganchada a esa persona, que te vacía, tratándolo de forma especial, intentando conquistarle, no se da cuenta, cree que así tratas a todas esas personas que conoces una noche, pero realmente el para ti es especial, le das, cosas, le ofreces un cariño que solo a el se lo puedes dar, pero tu callas palabras para que no huya, y el se conforma, le gusta, pero es lo que piensa…
Me convierto automáticamente en una marioneta, en una chica que esta a tu disposición cuando lo necesitas, cuando llamas a mi puerta, y aun sabiendo que sufriré me arriesgo, será que me gusta la adrenalina, la conquista, o simplemente seré masoquista, pero lo que las personas se hacen con sus propias manos se llama trabajo manual, desde un principio yo lo acepté…
Así que pasare las noches pensando en ti, sintiéndome como ese juguete abandonado, roto, olvidado, esperando que el tiempo cure mi dolor… por favor reloj reconstruye mi corazón…

domingo, 9 de septiembre de 2012

El momento perfecto


Cada persona alberga en su interior encontrar la mitad de su corazón, me pase la vida buscándote desesperadamente, dedicándote canciones, dejando algo especial para ti, pero todo encaja cuando tu estas aquí, en frente de mi, ahora entiendo esas canciones que decían te amo, que eres el único que podrías hacerme sonreír cuando sentía que la vida no tenia mas caminos que seguir, ni sueños que perseguir…
Y este es mi momento, en el que cojo tu mano, la llevo hacia mi corazón, la pongo sobre mi pecho y te pregunto si esto lo sentimos los dos, mi voz tiembla, es la emoción, siento como pasan los pensamientos, quiero acertar con cada palabra, poner todos los acentos, describir cada momento, convencerte, conquistarte, no se si me entiendes, no se si comprendes, pretendo decirte que te quiero, pero sin usar esa palabra, tantas veces usada, perdiendo su significado, es lo que siento, pero este es otro de nuestros momentos, yo quiero decírtelo mejor, quiero hacer esto cosa de dos…
Allí esta mi voz, el coraje, respiro, aunque siento como mi pecho se apaga, como el aire no me llega, pero lo intentare, merecerá la pena, te he llevado conmigo, he contado siempre contigo, siempre has estado en esos momento as permanecido en todos y cada uno de ellos, podría decirse, que fuiste mi mejor amigo, pero sin saber un día algo creció dentro, no comprendía el que, hasta que empezaste a hablarme de otras chicas, esos celos, las noches, conversaciones con mi cuaderno, siempre manteniéndome a tu lado, y tu al mió…
Crecimos juntos, vecinos, compañeros de clase, compañeros de viajes, acompañándome a casa, colegio, instituto, cuando había celebraciones en familia tu siempre estabas en esos días, como acompañante, te conocían, pero no supe que llegaría el día en el que me iba a enamorar de ti, dicen que el amor esta mas cerca, a tiro de una piedra, es verdad, ahora han pasado años, pero recuerdo esos recreos compartiendo merienda, defendiéndome, jugando siempre, creciendo entre la misma gente, contándonos todo, sabiendo mas o menos lo suficiente uno del otro…
Has estado en todos mis desengaños, en las primeras borracheras, en las primeras decepciones, en los momentos mas difíciles, salíamos a los mismos bares, bailando canciones, llevando a casa cada una de sus conquistas, contándonos por la mañana la experiencia, mientras nos turnábamos los días en los que íbamos a tomar café, un día en tu casa, otro en la mía, tu siempre haciéndome el desayuno, diciéndome que era mejor tomarme un zumo, que tanto café me alteraba, no me di cuenta cuanto te preocupabas, era amistad, eso deben hacer los amigos, echarte una mano cuando se debe de dar..
Saludándonos de una ventana a la otra teníamos nuestra forma de comunicarnos, de decirnos cuando nos necesitamos, acudiendo ayudándonos unos a otros, venias a mi casa, me paseaba desnuda delante de tu vista, no era ninguna sorpresa, nos conocíamos desde hace tanto, no había que ocultarte nada, no te deseaba, pero eso cambiaba de un día para otro, una mañana, te vi de diferente manera, eras todo un hombre, ya no eras aquel muchacho travieso, aquel seductor despeinado, que conseguía siempre lo que quería, que se llevaba a la mas guapa de la discoteca, y una mañana mientras miraba por la ventana, sentí como mi corazón se aceleraba pensando en nosotros dos, en besarte, en el tiempo que ha pasado, el puente de la amistad se destruyo, ahora había una cosa que creía haber conocido, era amor, pero no lo sentí, bueno me refiero de esta forma, de esta manera tan profunda, tan angustiosa, tan difícil de contar, se que si tu no sentías lo mismo, nuestra amistad acabaría…
Tenia claro que debería de decírtelo ya o el tiempo se me vendría encima, ya no eras un niño, perdido, conocía todos tus ligues, tus historias, tus aventuras, tus pequeñas desilusiones que las catalogabas como experiencia, pero ahora me molestaban, ellas te han disfrutado, yo te tenia de una manera, pero no la cual me correspondía…
Una cena de familia, traías compañía, una chica, muy guapa, te pegaba, era la típica reunión de familia, mucha gente, grandes conversaciones, comida y mucha bebida, se que al entrar te vi tan guapo, pensé que guapo, no me imagine que hace años te iba a ver con estos ojos de esta manera, que te desearía con mi alma entera, que daría lo que fuera por besarte, estabas en frente mía, me sonreías, veía como su mano agarrabas, la hacías sentir cómoda, como una mas de nuestra familia, no podía comer, mi estomago se cerro, me dedique a beber, y beber, pretendía olvidar aquella escena, estaba preparada, para decirte lo que sentía, pero se me adelantaron..
Conocía aquella casa de memoria, muchas fiestas, mi familia, la tuya, algunos vecinos mas, amigos de nuestro entorno también estaban, sabia un rincón, donde íbamos después, cuando queríamos estar solos, siempre con la botella de vino, o champán, hablando de que cada año que pasa nuestra familias estaban mas locas, no hay una cena en la que no se montara una, otra historia para recordar, una humillación mas, chocábamos nuestras copas, brindando, diciendo que éramos los únicos cuerdos de ese circo, al acabar nos íbamos a otros sitios, música bailable, había que olvidar y bajar las calorías.. Que días…
Pero ahora iba sola hacia aquella terraza, intentando buscar un rincón, solitario, olvidarme de todos, distanciándome de ti, poner tierra, asumir que he perdido, además tenia una botella para mi, disfrutaría sin ti, luego ya me escaparía a mi piso, bajaría las persianas, ya que de mi casa se veía la tuya, no quería verte en compañía, si querías contarme algo al siguiente día, le echaría la culpa a la resaca, no me apetecía saber ya nada…
Ese vestido me mataba, los tacones me daban vértigo, o acaso bebí demasiado, me descalce, me apoye en el muro, mirando la luna, las estrellas, pensando en todos esos momentos, acordándome que eras siempre la razón de mi sonrisa, no había un día en el que no me hicieras reír, como pasa la vida, los momentos corren, los años pasan, nos hemos hecho mayores, no somos adolescentes, no somos niños, somos ya adultos, responsables de nuestro mundo, y de repente cuando estaba viajando con mi mente al pasado, apareciste en el umbral diciéndome con que aquí estaba el champán, trajeado de negro, corbata, quien se imaginaba que ibas a llevar aquello puesto, cuando tu eras de camisetas descoloridas, pantalones desgarrados, desaliñado, pero con un toque bien cuidado, y fíjate, tu con esas pintas de hombre, de maduro.. Como nos cambia el mundo…
Te desabrochaste un poco el nudo de la corbata, diciendo estas pintas me matan, me eche a reír, levantando mis tacones que estaban allí a mi lado, te hice un hueco, te serviste de mi champán, no había copas, así que te serviste de mi copa, te pregunte por la chica, me dijiste que ha ido un momento al baño a retocarse, me dijiste, no se lo que hacen las mujeres tanto en el baño para tardar tanto, te conteste que ponernos guapas, para vosotros, aunque nunca servia de nada y nunca os fijabas en nuestra intención de mejorar por vosotros, me dijiste, que tu me veías guapa, quien diría que tacones, y mini vestido, parecía otra, que me paso, si me habían cambiado, te ataque diciendo, fíjate quien lo dice, el que lleva traje y corbata, te reíste diste otro sorbo y me contestaste que solo lo llevabas porque te obligaron a punta de pistola, te conteste, propio, siempre que llevas algo que no te gusta, no es por voluntad propia, yo te dije que iba a cambiar el tipo de ropa para ver si encontraba un tipo distinto, un banquero o un  político, los dos reímos fuerte, sabíamos que no íbamos a durar mucho con esa ropa, entonces te pusiste serio, menos mal que el alcohol hizo de escudo si no sentiría como mi mundo se hundía con la noticia que me diste, aunque sonó en mis oídos como una bofetada, me dijiste que te habías enamorado, que era la adecuada, que la habías encontrado, mis ojos se llenaron de lagrimas, esforcé una sonrisa, fingí alegrarme por ti, levante la botella y dije brindemos por el amor, un nuevo año distinto a los otros…Me diste un beso en la mejilla, me felicitaste el año y te marchaste en busca de tu chica, de tu novia, de la afortunada, de aquella que ocupo mi lugar, de aquella que se me adelanto, celos envidia, lagrimas, frió, bebía y bebía…
Bueno busque dos botellas mas, me harían falta, tenia que soportar un dolor, ahogarme aunque sea en alcohol, bonito amanecer, pero a casa hay que volver, se ha hecho tarde, un nuevo año comienza, y tendré una resaca, o será un dolor en el alma, no me levantare en días de la cama, y si hay mas alcohol, me lo beberé, curare ese dolor de cabeza con mas alcohol, apagare el teléfono, veré la televisión, beberé, dormiré, despertare y beberé mas… y cuando no tenga mas alcohol, iré a comprar mas, necesito algo fuerte, que me anestesie, que me haga reaccionar, este trance, persianas bajadas, no quiero ver la luz, del día, hay días que sale el sol con la única intención de fastidiar…
Me escabullí como pude, andando descalza asta casa, abrí la puerta, me dirigí corriendo hacia las ventanas las cerré, baje las persianas, así en la oscuridad me siento menos sola, y me dirigí hacia la cama, ya que nuestra relación se ha roto, puede que tu no lo supieras, pero yo si lo sentía, como mirarte a los ojos y ver como brillan por otra, como escucharte hablar de ella, no se ni como se llama, pero no quiero que me digas nada, mi corazón no es fuerte para aguantar ese dolor, no estoy preparada, para tantos golpes, poner cara de alegrarme por ti, se me da mal mentir… Apague el móvil, el de casa tenia contestador, me metí en la cama, pensando que tardaría en dormirme, pero la verdad es que me fue fácil dejarme llevar, unas lagrimas, supongo que el alcohol me ayudo a invadirme en el mundo astral, me desperté, no se que día era, ni la hora…
Mire el contestador, dos mensajes, no los escuche, no los borre, no quería que fueras tu, pero por si acaso, los deje allí, puse mi música, y me dirigí a la bañera, necesitaba un baño caliente, mucha espuma, abrí el armario, varios tipos de bebidas, entre todas esas botellas allí estaba mi amigo jack, un baso lleno, hielo, y me sumergí en el agua, entre la escandalosa música escuche el teléfono, salto el contestador, no escuche lo que decía, me daba igual, que bien me sentía, aunque no te olvidaba, me alejaba de ti… tras horas en la bañera me puse el albornoz, sin soltar el vaso, con cada trago estaba mas lejos de ti, me recogí el pelo, me fui bailando, apague la música, y me puse una película, escogí terror, así no pensaría en nosotros dos, y se acabo el alcohol, me dormí, desperté, me dolía todo, el cuerpo, el cuello, la cabeza, el estomago, en la cocina no había nada, tres yogures caducados, una pizza, y poco mas, cerveza, daba la sensación de que fuera alcohólica, pero la cocina no era mi especialidad, cocinaba poco, no comía gran cosa, eras tu el que me obligabas, si no podían pasar días, y no me acordaría de ello, lo volví a cerrar, me puse de puntillas, quedaba una bolsa de patatas, cuatro bollos, me los lleve, tenia ansiedad, o solo hambre, comí sin parar, me acorde de ti, y fui corriendo al estante de la bebida, quedaba poca cosa, abrí una botella, trague, trague, como si fuera agua, sentía como me sumergía en ese trance, volvía a alejarme de ti, lejos, lejos, de tu amor, de tu novia, de tu amistad, quería escapar, lo conseguía, también quemarme la garganta, era una ventaja, si tenia ganas de gritar no lo conseguiría, no me escucharías…
Sin darme cuenta perdí el control, llevaba en coma mucho tiempo, al final me deje llevar, bebía mas de lo que aguantaba, me traía a casa lo primero que pillaba, casi ya no nos hablamos, buscaba otro piso, lejos de ti, mientras tu crecías, formalizando tu relación,  yo me volvía mas inmadura, mas niña, cambie mi forma de vestir, no volví a encender el móvil, no escuchaba ya tus mensajes, empecé a salir con gente que no me convenía, moviéndome en círculos que no debía, mi vida se resumía a trabajar, salir, beber, y olvidarme de ti, te veía, te saludaba y me marchaba, muchas veces intentabas hablarme, me excusaba con tenia que irme, he de hacer cosas, estoy muy ocupada, dejaste de insistir, nos olvidamos de todo lo que nos unió, es verdad, ya no éramos niños…
Mi pelo que tanto te gustaba cambio, de color de corte, en poco tiempo era otra, escuchaba cosas, de que he cambiado, era irreconocible, siempre tuve un lado loco salvaje, pero algo me pasaba, que no lo entendían…
Ni falta que hacia, no quería ser la de antes, ahora, era otra persona, las persianas las subí, cambio todo, en mi piso había mucho trafico, fiestas, corría el alcohol, a veces sentía que me mirabas de tu ventana me daba igual, me iba con el primero que encontraba, me volví otra, usaba los hombres, los tiraba, aunque mi corazón fuera tuyo, necesitaba desahogarme, jamás llegue a escuchar tus mensajes, los borre sin mas importancia, me pisaste, me dolió, de allí esta transformación…
Salías con el mismo grupo de amigos, yo tenía el mió, deje de ir a esas cenas de familia, me daban igual, no tenia gran cosa que hacer allí, no me importaba la familia, ni las típicas discusiones, y menos verte con tu novia, aunque yo podía haber llevado a cualquiera de mis pretendientes, o cualquiera que me encontraba, pero pasaba…
Se que se preguntaban por mi, donde paraba, poco sabias que decirles, ahora me tomaba el café sola, o con alguno, que no recordaba como se llamaba, al despertaba, le enseñaba donde estaba la puerta, y en esa terraza, donde no paraba de reírme contigo, contándome tus historias, con esas tías, y yo con la fauna que encontraba y se escondía en la noche, pero ahora estaba muy enamorada de ti…
Pero después de acostarme con cada uno de esos hombres, mi pensamiento volvía al único sitio donde siempre ha estado, a tu lado, dejaba que me abrazasen, que me tocaran, imaginaba que eras tu, pero no había comparación, cada día te veía mas guapo, con esos ojos claros, ese pelo bien cortado, esa barba de dos días, esa sonrisa impecable, normal que estuviera enamorada, tu eras la perfección que buscaba en todos esos hombres, no la he encontrado, siempre daba un numero falso, no salía mas que un día con uno, y cambiaba, constantemente buscaba algo, te buscaba, lo sabia, pero no podría tenerte, tu cama estaba ocupada, no me conformaba con ser solo tu amiga…
Era muy duro, aunque no me gustara quien era, te olvidaba cada noche, cuando el primer trago se deslizaba por mi garganta, nos encontramos algunos días, intentaste hablar conmigo, te dije que estaba cansada, que me iba a casa a dormir, que en otro momento hablamos, te deje con la palabra en la boca, y me fui, realmente ni me marche a casa, me fui a ver a esos amigos, a beber un rato y hacer planes…
Era miércoles, escuche unos golpes en la puerta, mi nombre, me desperté cabreada, el que estaba a mi lado, ni se dio cuenta, hasta que me moví, se despertó, preguntándome que pasaba, desnuda, me plante delante, de la puerta, eras tu, te dije que querías, que si te creías que podías venir a esas horas despertarme, entraste sin permiso, echaste a ese casa, te sentaste, me pasaste el albornoz, me preguntabas que me pasaba, con mucha calma me serví un café y te dije que nada, que todo marchaba como debía, que estaba bien, que te podías ir, ya sabias donde estaba la puerta, te invitaba a marcharte de mi casa, tu presencia me incomodaba, tu novia igual me espiaba…
Empezaste a explicarme como han cambiado las cosas, que yo no era esa, que no era así, que yo era de otra pasta, que me conocías, te pare y te dije, espera, espera, que me conoces, me dijiste si, me reí, y te dije vete de aquí, sal de mi vida, no quiero verte jamás, tire el café, me serví un vaso de wisky, entraba mejor, lo necesitaba, estaba cabreándome, no me controlaba, te grite, que te fueras con tu novia, la pija, la perfecta, en el umbral de la puerta te giraste, y me dijiste que lo dejaste, hace mas bien dos semanas, que dos años de tu vida se fueron por la borda, que necesitabas a tu amiga, pero que esta claro, que yo no era la misma, que no ibas a molestarme mas, que era mayor, y que hiciera lo que quisiera…
Corriendo tras ti, pretendiendo pararte, alcanzarte, contarte lo que me pasaba, lo que sucedía, ya perdí tu amistad, al menos debías saber que me ocurría, que en mi pecho cada latido gritaba tu nombre, no podía perder mas de lo que había perdido ya, pero tarde, te escapaste…
El tiempo se escapaba entre mis dedos, los años pasaban, nos distanciamos, no sabia nada de ti, solo que salías con alguna con otra, yo no cambie demasiado, incluso podría decirse que iba a peor, pero me mantenía fuerte, a veces coincidíamos en el balcón, en el súper mercado, girábamos la cara, mirábamos a otro lado, no nos saludábamos, dos buenos amigos que han dejado que el orgullo, que el ego sea mas fuerte, que nos ciegue, que no podamos pedirnos perdón tomar un café y conversar de lo que paso, los dos dejamos de asistir a las cenas de familia, tu cenabas solo, yo en compañía…
Cada día te extrañaba mas, te echaba mas en falta, te quería mas y mas...Pensé que el alcohol te llevaría lejos, que me alejaría de ti, que te olvidaría, y simplemente llegaría un día en el que no te sentiría en mi interior, guarde las fotos de los dos en un cajón, pero las miro de vez en cuando, y se me acelera el pulso, muchas noches me hubiera ido corriendo a tu puerta,  abrazándote, llorando en tus brazos contándote, que te amaba, desesperadamente, desde hace años, no se como paso, pero despertaste en mi un deseo, que todo esto es para llamar tu atención…
Nada de eso ocurrió, el tiempo pasaba, y ya no nos juntaba, no había nada que nos acercara, que rompiera ese muro que creció entre nosotros dos, la distancia, estábamos en dos mundos, ya no compartíamos el mismo, o mejor dicho ya no lo eras mi vida, si lo eras, pero no de manera sentimental, a veces coincidíamos en los mismos sitios, tu con el grupo de gente con el que crecimos, yo con una gente rara, que no me conocían, no sabían quien era, ni nada de mi, eran colegas, pero mientras los tenia a ellos, tu no existías, mientras que mi copa estaba llena no te veía, nuestras miradas se cruzaban, se detenían, nos mirábamos, yo pensaba, que guapo, como va mejorando, y tu seguramente pensarías, que demacrada, que le estará pasando…
Bebía bailaba, me dejaba llevar, no me gustaba la música, pero que mas da, tu no me ibas a cuidar, tampoco te preocuparías, y no me dirías como me decías siempre, vamos a escaparnos de aquí, este no es nuestro sitio, la pista era mía, sentía muchas miradas admirándome, muchos cuerpos moviéndose a mi alrededor, me arrime a uno, guapo, pero ni comparación con tu rostro, se llamaba Víctor, bailamos, luego salimos, tomamos el aire fresco, al salir te roce, no me disculpe, seguí de la mano de Víctor, llegamos a su piso, estaba mas cerca, no lo deseaba, pero lo necesitaba, no estaba mal, pero yo pensaba en otra persona, en como serian sus besos, sus caricias, en si era dulce, pero mientras tanto, notaba los besos de Víctor, por mi cuello, sus manos recorriendo mi piel, cogiendome en brazos, pegándose fuerte contra mi, sintiéndole, por primera vez me sentía perdida, no sabia que hacer, ni como reaccionar, me besaba, no me gustaba, me engullía, me apretaba contra el, era su juguete esta noche, no hizo falta desnudarle, lo hacia todo el, estaba medio consciente, pare sentía algo que recorría mis mejillas, estaba llorando, sorprendido, me pregunto que pasaba, le dije que debía de irme, y me marche, tirante suelto, despeinada, el rimel corrido, zapatos en mano, me fui corriendo, necesitaba estar sola, me daba asco, donde estaba, donde me encontraba, nada mas llegar, tire mis botas, me desnude, me fui corriendo al baño, me sentía sucia, el agua estaba helada, pero sentía el calor de mis lagrimas, reconfortable…
Todo volvía a mi mente, todo, la infancia, la primera vez, que nos abrazamos, cuando le agarre la mano, cuando me defendió, su primera pelea, por mi culpa, ese ojo hinchado digno de una foto, siempre defendiéndome, problemática, liante, era una mala influencia, éramos diferentes, pero perfectos, nos compenetrábamos, conseguía calmarme, no podía discutir con el, su forma de ser, tan relajado, tan calmado, siempre riéndose, pocas veces le vi llorar, era fuerte, pasota, pocas cosas le importaban de verdad…
Ojala estuviera aquí secándome las lagrimas, encima se acerca la cena de navidad, falta poco, este año necesito ir, sentarme en la terraza, ese lugar que nos unía, donde crecimos, y dejamos de ser niños…
Después de despejarme, volver a la realidad, me tumbe en la cama, mirando por la ventana, intentando ver si has llegado a casa, mirando me dormí. Sonó el despertador, tocaba trabajar, la rutina de siempre, en el contestador, un mensaje, de una amiga, diciéndome que hoy había una fiesta, que me pusiera guapa, que iban a ir muchos guapearás, que tocaba triunfar, me tome el café me prepare me marche, un día duro, volví a casa, miraba por la ventana, allí estaba, con un libro en la mano, me gustaba verle, tan admirable, tan especial, lo echaba mucho de menos la verdad, me estaba vistiendo, preparándome, haciendo un esfuerzo por peinarme, maquillándome, sentía su mirada, pero cuando le miraba, no se juntaban, me marche, me encontré con la misma gente de siempre, bebía, estaba cansada, no creo que mi cuerpo aguantaría mas, prácticamente vivía del alcohol, no comía, no tarde y me fui a casa, mire por la ventana no estabas, habrás salido, la primera noche que duermo sola, me da miedo pensarlo y bebo para olvidarlo, duermo despierto, toca trabajar, he marcado la fecha de la cena en el calendario, este año iré, me comprare un vestido bonito, y callare todas esas bocas que han estado criticándome, hablando mal de mi, que vean que sigo viva, no me drogo, solo bebo, me ahogo en nostalgia y soledad, tengo miedo a la verdad, soy humana, amo y necesito sentirlo…
Cada día es mas largo mas agotador, pienso mas en el, desde que no tiene novia, desde que vino a mi casa, cuando lo vi esa noche, tan presentable, bueno, hoy iba a comprar ese vestido para impresionar, fui a muchas tiendas pero lo encontré, era perfecto, rojo, resaltaba mi piel blanca, en la cintura, un cinturón negro, que irían perfectos con mis tacones.
Luego llegue a casa me duche, me marche, bebí, a las cinco de la madrugada regrese, coincidiendo con el, el entraba en su portal y yo buscaba las llaves en el bolso, cuando subí, a través de la ventana nos mirábamos, como nunca, era una manera diferente pero ninguno se atavió a salir al balcón a saludarnos, apague la luz, me duche, me metí en la cama, y soñé, soñé con el, abrazándome a su cuello, diciéndole a su oído, nunca mas me dejes. Sobresaltándome me desperté, decidí no ir a trabajar, no me sentía capaz de levantarme de la cama, me faltaban fuerzas, debería de comer, me arrastre a la nevera, vacía, más que bebida, me vestí, baje, y compre lo primero que vi, unos bollos, unos croasants, me marche, comí deprisa, faltaban tres días, estaba nerviosa, la cena, quería averiguar si irías.
Sonó el teléfono, me anunciaron que si salía, dije que si, una falda escocesa, una blusa, negra, mallas y botas, un abrigo largo, ojos ahumados, y me marche, nada mas llegar, las copas marchaban, el alcohol se deslizaba por mi garganta, bebí demasiado de la cuenta, volví a casa con Daniel, un chico rubio, olía tan bien, deje que me desnudara, que me abrazara, hicimos el amor, me despertó el despertador, menos mal que Daniel se marcho, no me apetecía echarle yo… Con dos días de antelación me avisaron de la cena, pase del trabajo, me fui por allí, necesitaba un empujón, quede con una amiga, bebiendo unas cervezas, perder el control, esa noche también lo perdí, conocí a Israel, me deje llevar por olas, hasta llegar a el, su pelo negro, sus ojos verdes, me enseño algo diferente, me amo con pasión, me dormí en su pecho, por la mañana fui yo la que se marcho, llegue a mi piso, la cabeza me dolía, me duche,  faltaba un día, tenia muchas ganas, se lo diría…
Otra noche que salía, al día siguiente cita con peluquería, esta noche fue Roberto el que me conquisto, no se que vi en el, o quien mas bebió de los dos, nos sentiríamos solos, compartimos dolor y acabamos en su cama amándonos, fue dulce, pero no me impresiono, yo buscaba a mi chico, pensaba siempre en el, y al acabar, no me deje ni abrazar por el, me marche, me lleve una botella de ron, me pare en un parque, bebí asta que mi visión se emborrono, un grupo se estaba acercando, me alerte y me fui corriendo, intentaron perseguirme, pero me escape, entre en un bar, y frente a mi estaba el, se quedo paralizado, me vio, respiraba fuerte, estaba mareada, y descolocada, borracha y asustada, baje la mirada, lo necesitaba, dejo su copa a un lado, se iba a dirigir hacia mi, pero no quería que me viera en esas condiciones, así que me marche, necesitaba dormir, dormir, llegue, y deje de temblar, estaba segura, protegida, allí nadie, me haría daño..
Entre esas almohadas, el sueño me venció, mis parpados pesaban mas, me deje llevar, acunar, estaba lejos muy lejos, me desperté fresca, aunque descontrolada, hoy era el gran día, el momento, y tengo hora con la peluquera, teñirme y peinarme, luego, llegue a casa, me tomo mi primera copa, el pelo es perfecto, miro por la ventana no le veo, y bajo la persiana, no quiero que me vea, prefiero impresionarle, que se quede boquiabierto, me pongo el vestido, me va mas grande que de normal, he adelgazado, me maquillo, he hecho un buen trabajo, me sorprendo asta a mi misma, llamo al taxi, estoy lista…
Llego, la gente comenta, que si habían oído que he muerto, que si estaba impresionante, que si no comía, muchas preguntas, pocos se alegraban, me daba igual, no venia a verlos a ellos, si no al que me importaba de verdad, otros amables, otros falsos fingiendo alegrarse de mi presencia, yo solo sentía asco, la típica cena, fingí comer, hablaba poco, contestaba a las preguntas, cortas respuestas salían de mi boca, y pensé que había echo mal en aparecer allí, pasa el tiempo y no aparecía, se acabo la cena, la gente, se dedicaba a contar batallas de su año, a felicitarse, a besarse, a recordar, yo cogi como de costumbre la botella de champán, y me fui a la terraza, a lamentar la cena, al menos recordaría nuestra infancia, la niñez, la madurez, las risas…
Hacia frió, y la pared estaba helada, pero no me importaba ya nada, el champán se deslizaba suavemente por mi garganta, sus burbujas me ahogaban, acidas, y de repente una risa, seguidas de tus palabras, no cambias, eres una mujer de costumbres, es verdad me había convertido en mujer, ya no era una niña, una adolescente, era una mujer…
Te hice un hueco a mi lado, ofreciéndote asiento, de primeras había un silencio, te pase la botella, bebiste, no sabia como comenzar, tu lo hiciste por mi, rompiendo el hielo, me dijiste, que en mucho tiempo por fin parecía la misma persona, que ese vestido me quedaba genial, aunque la piel de gallina no lo acompañaba, me ofreciste tu chaqueta, te di las gracias sonriente, entonces te comente como pasaba el tiempo, que recordaba cuando éramos niños, jugando los dos, en esta terraza, luego contándonos los secretos, la vida, y que tenia algo muy importante que decirte, ya que aquellos años quedaron atrás, no somos ya las mismas personas, y me gire a mirarte la cara, tus ojos eran espectaculares, me perdía en ellos, barbilla temblando, jamás había confesado a nadie que quería, no sabia muy bien como se hacia, eran ellos siempre los que me lo decían y yo huya, cuantas veces te hiciste pasar por mi pareja, porque no quería volver a verlos, diciéndome que era incapaz de comprometerme con algo, que tenia miedo, que algún día aparecerá alguien y lo dejare escapar… Pero ahora todo encaja, tu eres la única persona con la que podía comprometerme a la que no quería perder, y serle siempre fiel, así que comencé a decírtelo lo mejor que podía, tartamudeaba, pues veras, te acuerdas ahora años cuando apareciste con aquella chica, ese día te iba a decir lo que pretendía decirte ahora, pero se me escapo el momento, yo deje pasar el tiempo, ya no podía hacer nada, estabas enamorado de otra persona, pero mírame, estoy aquí frente a ti, te amo y siempre te ame, no se cuando fui consciente de ello, pero empecé a verte de otra manera, conozco gran parte de ti, necesitaba que lo supieras, que para mi no eres un amigo, que todos estos años, me perdí en el mundo, se hizo mas grande de lo que era, me trago un agujero oscuro, ya no era consciente de mi vida, mientras tu pasabas la noche con la persona que amabas, yo en mi cama estaba con otra que no conocía, pero mi mente estaba en la tuya, lo único que me mantenía distante, era el alcohol, me daba la fuerza que necesitaba para no pensar en ti y tu novia, yo pase al segundo plano en tu vida, entiende que no soportaría que me confesaras aquellas escenas…
Me mirabas sin decir nada, y mis lagrimas resbalaban, pero no paraba, de explicarte, lo sola que llegue a sentirme, lo mucho que me dolía tu ausencia, aleje todos tus recuerdos para no sentir esas puñaladas, nuestras fotografías, ahora estaban en un cajón, aquellos regalos se encontraban en una caja, escondida en el fondo de un armario, lo mas lejos posible de verlas, el osito que me regalaste en las ferias, que le puse tu nombre, estaba escondido, no podía verlo sin acordarme de ti, de ese día un tanto extraño, y divertido a la vez, convenciéndote a montar en cosas que no te hacían mucha gracia, todo lo hacías por mi, me complacías. Pero ahora ya no podía ser solo tu amiga, que me dolía, era demasiado difícil mirarte como amigo cuando te deseaba tanto, cuando te amo, no me lo negare mas, porque eres tu, el compromiso que buscaba, la persona que necesito ver cada mañana en mi cama, saber que no te iras, y allí en ese momento, sucedió, tus labios, se juntaron con los míos, pensé que se trataba de un sueño, pero los sentía, dulces, el mejor beso, no se puede describir, llevas tiempo imaginándotelo y cuando ocurre es muchísimo mejor, no tiene descripción, solo se que temblaba, no podía creérmelo, no me podía suceder esto a mi.. Entre esos calidos besos, me decías que tu sentías lo mismo, que te diste cuenta de ello, cuando me ausente de tu vida, y ahora estábamos allí, en ese rincón donde toda nuestra niñez paso a la adolescencia, ahora dos personas adultas se amaban, tus manos acariciaban mi cabello, luego fueron bajando por mis muslos, sentía un hormigueo, eras tan suave en todo, tan tierno y lleno de dulzura, yo tenia tanta pasión que derramar sobre tu cuerpo, quitándote la camisa, tocaba tu piel, el mismo tacto que la seda, no te costo bajar la cremallera de mi vestido, me encontraba de repente en ropa interior, tenia vergüenza, pero mis gestos se adelantaban por mi, reclamaba tu amor, tenerte dentro de mi, amarte, mientras nuestra historia pasaba delante de mis ojos. Cuando llego el momento fue una explosión de emociones, todas las emociones estaban en mi, todo se centraba en cada sentido, mi pecho iba a estallar, te miraba, no me lo creía, tan cuidadoso, tan respetuoso, estaba en otra dimensión disfrutando de este momento entre los dos, no paraba de decirte que por favor no te vayas nunca, no sabes lo que sentía, te amaba…
Terminamos, experimentando una de las mas agradables sensaciones, mi alma conectada a ti, mi corazón latiendo a 1000 por hora, golpeando, pensé que saldría de mi pecho, y  luego silencio, tranquilidad, me dormí admirando tus ojos, me despertó los primeros rayos de sol, aun dormías, te admiraba, no me lo creía, te desperté con un beso y un buenos días, me apretaste fuerte contra tu pecho y me dijiste nunca me iré de tu lado, mi alma siempre estará en el mismo sitio donde se encontrara la tuya, quiero estar a tu lado, yo también te amo…