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domingo, 6 de enero de 2013

El mundo puede ser maravilloso si sabemos mirarlo

                               


Veía siempre el mundo desde una perspectiva asombrosa, todo los detalles, el aire en la cara, la luz del sol, las flores, el olor del frescor, para mi el mundo era un universo maravilloso, no comprendí porque admiraba todo, mientras otras personas se enredaban en problemas que pretendían tener, y yo disfrutaba de cosas que podía poseer, y cosas que deseaba tener, envidiando, el sabor del amor.
Saboree la amargura de la desilusión, los insultos, represalias, aguante todo lo que venia, pero aun así disfrutaba de la vida, no se porque tenia la sensación de que el tiempo no seria suficiente, de que la vida no seria siempre mía, que el tiempo corría en mi contra.
Un mal de salud acaba diagnosticándote una enfermedad, que podría no tener cura, el golpe es duro, no solo para ti, que te mantienes firme, si no para todos aquellos que te rodean, los que te quieren. Y comprendo porque no veía el mundo así, porque aunque me hirieran, sus palabras como flechas, no me paraban, seguía disfrutando de todo lo que el entorno me aportaba...
Las humillaciones, las palabras de sumo peso, no tenían sentido cuando mi vida se escapaba, el reloj ahora estaba en mi contra, iba en otra dirección, la cuenta atrás comenzó...

Me sometí a todo tipo de pruebas, interminables angustias, acompañada siempre de aquellos que sus palabras eran sinceras, comprendí cuanto sufrían, incluso mas que yo, el diagnostico, verme luchar, sin resultados favorables, ver como yo cambiaba, como mi rostro no era el mismo, el cabello corto, débil, moratones de inyecciones, perdida de peso, evasión, músculos que cedían, mi fuerza desaparecía, igual que mis sueños y mis planes, se desvanecían, como yo misma lo hacia…
Algunos de esos sueños no se cumplirían nunca, los planes los borre de mi mente, supe que no merecía luchar contra esta enfermedad, solo debía dejarme llevar, aunque en ningún momento pude dejar de disfrutas de todo lo que otros no veían, estaban ciegos por sus pensamientos sin importancia, que los frenaba en seco sin poder ver la vida limpia, escuchar la risa sana de un niño, el perfume del otoño, el paisaje que dibujaba las hojas de un árbol en el suelo, mil tonalidades, nostalgia por todas partes, pero yo sin embargo lo veía, también el amor en esas personas que se querían con toda su aura, que se sonreían con complicidad, entre mis sueños, ese era uno, pretender que me amaran..
Averigüe muchos sentimientos en las personas, perdieron su vitalidad, el egoísmo no los dejaba ver, la ira no los dejaba caminar, la venganza que tramaban los ahogaba, sus supuestos problemas, les impedía vivir… y así un montón de conclusiones saque, mientras yo quería estar en su lugar, teniendo su vida, poder hacer todo, disfrutar…
Al principio luche como todo el mundo lo hubiera echo, aun conservando parte de alegría, riéndome del cambio de look, pelucas, tenia esperanza, pero conforme todo lo que probaba fallaba, la esperanza en mis ojos de apagaba como una vela, me deje vencer, era fuerte, mas fuerte que yo, a solas cubría mi rostro con mis manos, apretando mis ojos, no dejar que las lagrimas resbalaran y me decía <<Todo ira bien>> mentirme a mi misma no servia, me consumía, era cuestión de tiempo, el final se acercaba, podría ocurrir en cualquier no lo sabia, no tenia la certeza de cuanto tiempo tenia por estar aquí, soñaba cuando el entorno se derrumbaba, me sonreían calidamente pero en sus ojos veía reflejada la pena, mezclada con dolor, y eso me arruinaba, no lo soportaba, no quería que sintieran lastima, no esas miradas de despedida, me había echo a la idea de que me iría, pero me angustiaba sus caras, no poder hacer nada…
Quería encontrar a alguien que me amara, ver en sus ojos amor y no lo que acostumbraba a ver en los ojos de estas personas que estaban junto a mi, quería sentir un mínimo de vida latir en mi interior, sentirme viva por una cuestión de tiempo…
Mis días se convirtieron en el último, no sabía cuando la enfermedad agravaba hasta el punto de arrastrarme con ella, las fuerzas disminuyan, lo que indicaba que todo se agravaba, pero aun así seguía manteniendo mi cabeza serena, para captar cada momento… Temía, temía muchísimo, ¿Qué me esperaba? ¿Seria duro? ¿Sufriría? ¿Dormiría? ¿Consciente o inconsciente?, el miedo estaba presente por lo desconocido.
Todo lo que tenia dentro, se borro con un borrados, todo el pasado, no quería cargar con culpas, con todo por lo que llore, allí donde fuera que fuese, solamente quería llevarme lo bueno, dejar aquí lo malo, no necesitaba llevar resignación, disgustos, cosas que me importaron una vez, ahora estaba libre de esas cargas emocionales, me sentía ligera, libre. Los sueños mas fáciles se iban cumpliendo, algunos con ayuda, otros sin ella, las personas que me amaban me ofrecían su ayuda, comprendía que su lastima, no les dejaba ser mezquinos con alguien que moría.
Montar a lomos de un caballo, acariciarlo, ir al concierto de ese cantante que pone tu piel de gallina con su voz, con sus letras, volver a lugares queridos donde habías compartido con los años mientras ibas creciendo, volver a leer aquel libro, ver el anochecer, igual que el amanecer, dejarse llevar todo lo que la enfermedad me dejaba, perder un poco el control, olvidando que este día podía ser el ultimo, me deshacía de mis pensamientos, los enviaba lejos, pero en la cama volvían, amenazadores, asustándome, dormía rápidamente con una sonrisa sin olvidar lo que disfrute, lo bien que me lo pase, aprendí a no pensar en ello, y vivir con ello, es lo único que podía hacer. La muerte asusta a cualquiera, pero las pequeñas cosas, aportaban tanta alergia que por momentos espantaban el miedo, y pese a todo era yo…
Un día en el cual me desperté, me asome a la ventana, y veía los copos caer, que maravilloso era aquello, todo blanco, puro, saco las manos por la ventana los copos se depositan sobre mis manos amoratadas, grisáceas, gélidas, tanto que mantengo con vida aquellos copos, sonrió, en el marco se fue depositando por la noche la delicada nieve, lo suficiente como para hacer una pequeña bola, recordar mi niñez, que pronto olvidaré. La sostengo, mis manos adquieren un rojizo amoratado color, extraño, igual que esa sensación, me fijo que mi respiración aun se divisa en el aire, aun tengo vida, dentro de mi hay calor, aunque mis extremidades estén siempre heladas, respiro profundamente, llenando de ese aire puro mis pulmones, esta época siempre me pareció diferente, especia, será por el blanco que siempre represento pureza, inocencia, pero me maravillaba, así que desee, no perder mas tiempo y abrigarme y pasear por la calle de mi ciudad, esperando verla de otra manera, especial, pisar y dejar mi huella, me abrigue, no lleve grandes pesos, solo necesitaba la música, y el teléfono. Salí casi corriendo, con el pelo medio a secar, un gorro, una bufanda que me dejaba al descubierto la nariz y la mirada, me puse los cascos, en las orejas, música tranquila, sonaba, pero quería escuchar mejor el rugido de mis pies sobre la nieve cuando la pisaba, un chirrido suave y una huella, me encantaba todo, pensaba que puede que me fuese a un sitio parecido, blanco, puro, iluminado, donde la luz del sol se reflejase en todo.
Perdí la noción del tiempo ande tanto que no me acorde de la hora, se hacia de noche, y la ciudad brillaba con los típicos adornos de navidad, la decoración que se reflejaba en mis ojos, luces de color, escaparates, llenos de muñecos de nieve, árboles, que precioso me parecía todo, no paraba de sonreír, ese día parecía diferente, y lo fue, sucedió, cruzando el puente, el agua congelada por algunos bordes, pero por un instante no me llamo tanto la atención como esos ojos, que me siguieron, se dio la vuelta y me miro, le sonreí, no se si lo vio, me encanto, dulce, di unos pasos mas, me pare, no tenia nada que perder, me eche a correr tras el, lo alcance, me sonrió, le dije que hoy su sonrisa fue capaz de distraer mi atención de semejante bello día, enseñándole con las manos el cielo, oí el sonido de su risa, y sus palabras fueron si aceptaba una invitación a tomar algo, nos presentamos, hablamos un rato asta llegar a un bar, al entrar era un sitio bastante confortable, parecía que era habitual allí, porque el camarero le conocía ya, no tenia vergüenza, supongo que en la situación en la cual me encontraba no estaba como para tener esos sentimientos, me aseguraron que el chocolate de allí era el mejor, y tendría que probarlo, enseguida vi que era un lugar de gente encantadora, el me explicó que el camarero es un buen amigo, que sin duda el chocolate era el mejor…
Yo no sabia si era por el ambiente, porque podría ser el ultimo, o por el, pero me supo mucho mejor al cual tomaba en casa, este me sabia delicioso, procuraba no sonreír demasiado ya que me imaginaba que mis dienten deberían de ser negros, no eran dignos de ver, con una sonrisa así no podría conquistar a nadie, pero aun así, el se encargo de echarlo a perder, porque no paro de hacerme sonreír, cuando le dije lo de mi sonrisa, que parecería que no tuviera dentadura, se encargo de dar un largo sorbo dejándose unos bigotes, diciéndome que así el también pasaría la misma vergüenza, me lo pase muy bien, disfrutando de su compañía, me aseguro que esa fue la mas extraña y la mejor cita, mientras me acompañaba a la parada del bus, decidí volver así, mi cuerpo se había debilitado, las fuerzas disminuyan, le di mi numero, no me ilusione, solamente se trataba de una tarde en la cual había disfrutado, aunque me gustase, no quería dañar a nadie, no podía permitir que fuera mas lejos, sabiendo que no seria eterno.
De vuelta a casa en el cristal en vez de ver las luces de la ciudad, solo divisaba su mirada, en algunos puntos su cara, un pelo revuelto, loco, unos labios rojos, que manía por describirlo todo en los diarios que llevaba, esa noche me expandí en detalles, escribiendo sobre su chaqueta, sus manos, sus vaqueros, y su sonrisa, me dormí enseguida, propio de la enfermedad, me desgastaba…
Siguiente día, mire el teléfono, no tenia ni mensajes ni llamadas, propio, algunas personas cuando saben que estas mal huyen, hablan, pero no te sustituyen, se marchan, pero podrían no abrir la boca, si te vas, vete sin mas, no digas cosas, no hables mal, quédate con el aprecio, mira hacia delante y no atrás, que es a lo que yo me dedico, y hago, no me importaba, a estas alturas, me había acostumbrado, puede que estuviera desanimada por no saber nada del chico que conocí anteriormente, pero no permitiría que esos negativos pensamientos me abatieran de mi camino, hoy tocaba ir al cine, me apetecía mas probar esas palomitas que otra cosa, así que lo vi una buena excusa para distraerme, y luego comprar alguna cosa, hacer algunas fotos para aquellos pocos que me querían recordar…
Ahora la soledad era muy amiga mía, he aprendido que no se necesita a nadie para hacer cosas, para hacer las mejores cosas, y así lo considere y lo hice…
Al tercer día, se acordó de mi, me envió un mensaje corto, disculpándose, me pidió una cita, le dije conteste deprisa, aceptaba, fuimos a cenar, casi no comí, no era por que no me gustara, pero el hambre desaparecía poco a poco, no podía decirle lo que realmente sucedía, le puse una pequeña excusa, de que estaba con una dieta, no me lo creía ni yo, así que imagino que por su cara el tampoco, dimos un paseo, me hablo de el, compartía piso, estudiaba y trabajaba, hoy libraba, y quería verme, no es que no lo quisiera hacer antes, pero no podía, le conteste, no pasa nada, así me echaras de menos, se ofreció a acompañarme, pero me le dije que prefería irme sola, no se trataba de no desearlo, pero si algo pasaba, si un día por algo no recibía respuesta, no quise que me buscara, pidiendo explicación… De momento prefería el anonimato, me gusto su forma de despedirse, con un beso de verdad, en mi mejilla izquierda, me acaricio la derecha diciendo que esperaba verme pronto… Un escalofrió me recorrió, verme pronto, como podía prometérselo, asegurarle que nos veríamos, que habría una tercera vez, saque fuerzas y le dije que puede ser, y me marche, al darme la vuelta, una lagrima recorrió mi mejilla asta la barbilla, perdiéndose en la bufanda…
Pasaban los días, cumplía las cosas que me gustaban hacer, lo volvía a ver, me pasaba por su trabajo, era camarero, hablaba con el, teníamos confianza, pero no le desvele nada, preferí guardármelo, aunque algo ocurría entre nosotros, sus caricias, las mías, eran, siempre como las ultimas, cuando me daba un vaso, nuestros dedos simplemente se acariciaba, cuando me ofrecía el abrigo simplemente acababa entre sus brazos, me lo tendía de tal manera que siempre acababa en su regazo, no lo había besado, pero podría decir como eran sus labios, los deseaba probar, sus ojos nunca se apartaban de los míos, y empezaba a odiar el destino, por no tener mas tiempo, dedicárselo, disfrutar de el, estaba enamorada, pero no quería herirlo, no sabia como decirle aquello que me dañaba cuando lo miraba a los ojos…
Una noche me invito a salir con unos amigos, no se aparto de mi, el sitio estaba lleno, había tanta gente, era imposible moverte, sin rozarte, pero aunque no me gustaran esos sitios el me gustaba tanto que lo hubiera acompañado hasta el fin del mundo, asta en ese sitio, lleno de gente, que me quitaban las fuerzas, entre el humo, el olor del alcohol, solo tenia ojos para el, su camiseta resaltaba con esas luces, que guapo estaba, me presento a sus amigos, a causa de la música no escuchaba, no entendí nada, me aferraba a el con fuerza, no se si era por el mareo, o porque no quería que me lo quitaran, sus amigos, a pesar de no saber sus nombres fueron amables acogiéndome, las chicas eran simpáticas y no tardaron en tratarme como una de ellas. Le tenia agarrado como si no quisiera que jamás se marchara de mi lado, pero lo sacaron a bailar, sentí celos, envidia, pero intente no alarmarme, mi mente se autogestionaba diciéndome, no eres dueño de el, no lo posees, no se puede poseer a las personas, tienen su libertad, solo el destino puede hacerlo, mi corazón sentía, sus latidos removían mi sangre, y mi cabeza continuaba diciéndome que he fantaseado mas, me he ilusionado, puesto yo no quería que eso ocurriera, no era capaz de dañar a nadie mas, pero no tenia la capacidad de apartar la vista de esos dos cuerpos pegados, sus movimientos, quería ser ella, entre la música escuchaba a sus amigos, lejanamente, preguntándome, entrevistándome, no quise ser antipática, pero no deseaba que nadie supiera nada de mi vida, mi cuerpo se cansaba, el ambiente me agotaba, todo era como un video a cámara lenta, mi frente empezaba a sudar, la camiseta me apretaba, que angustiada me sentía, me disculpe, y me marche, con la imagen de ellos dos bailando pegados, ¿Por qué me afectaba tanto?..
Agarre mis cosas, conforme salía me las ponía, el gorro, que me regalaron, la bufanda que me hicieron, el bolso que contenía lo poco que podía describirme, lo que para mi mas valor tenia, un diario, una foto, las pruebas del medico, un reloj de arena, que me recordaba que dentro de poco no iba a existir, pero a la vez me enseñaba que el tiempo es muy corto para detenerse en algo que no es bonito ni agradable, que solo tienes que abrir los ojos para ver algo esplendido..
Haciéndome sitio entre la gente, por fin salí, el aire era frió, había jaleo, otros fumando, una pareja besándose, mire con cierta envidia, luego mire el cielo, divise la luna, alguna estrella, mi aliento subiendo a el, como si fuera a besar aquel universo, la noche, siempre tenia algo, rincón para los solitarios, altar para aquellos que ven y oyen el silencio lejano, pero quería correr, sentir que el aire corta mis mejillas, que mis labios sangran con la sequedad, pronto lo perdería todo, lo valioso que se volvió todo en este poco tiempo..
Tras tiempo corriendo, las fuerzas me abandonaban me deje caer en un portal, mi respiración acelerada, el aire no llegaba a los pulmones, tenia miedo de morir allí, de que alguien me encontrara, que se asustara, lloraba, todo me afectaba, llame a un taxi, aun quería valerme por mi misma, enseñar al mundo que aun estaba capacitada de hacer cosas que aun pese al cansancio, la enfermedad no me ha vencido. Necesite un tiempo en recuperarme, en los cuales me olvide de todo, recibí mensajes de el, llamadas, no conteste, no quería centrarme en el, intentaba alejarme de el, olvidarlo, no dañarlo, mantenerlo al margen de lo que me pasaba, esto no debería de consumirlo a el también, ya tenia suficiente con devastarme a mi, y a todos los que apreciaba, los que estaban a mi lado…
Tenia tres luchas, la de mi vida, la de mi cabeza, y mi corazón, me enamore, al tercer día leí sus mensajes, preocupación se leía en ellos, << si había echo algo, que le perdonara, que le explicara lo que ocurrió>>, en vez de contestarle, me pase por su bar, le explique, que me fui con la familia, que soy tan despistada, que me deje el teléfono en casa, que esa misma mañana había vuelto, que después de leer sus mensajes, decidí ir a verle, odiaba mentir, y mas a el, ¿pero que podía hacer?, me alegre de que me creyera, puse distancia entre los dos, excusas, frialdad, pensando en todo, el merecía ser feliz, alguien que le prometiera amor, que le diera compromiso, sueños, esperanzas, todo lo que yo no podía hacer, que se lo diera alguien que iba a estar allí..
Quería un empezar para el, no un final, y yo era cuestión de tiempo, si me dejara llevar, lo lamentaría siempre, no podría renunciar a el, al amor, si probaría sus besos estaría acabada, empecé ha hacer lo que mi mente me dictaba, me costaba, pero funcionaba, bueno, me engañaba, siempre ocupada, tantas cosas que hacer, tan poco tiempo.
Paseo nocturnos, lluvias, veía aquellos arco iris, ese olor particular, la primavera se acercaba, todo volvía a ala vida, menos yo, que la dejaba atrás, usaba maquillaje, tenia que tapar aquel rostro enfermo, me avergonzaba de mi, el árbol de enfrente de mi casa tenia esas típicas flores rosas, y los parques estaban llenos de gente disfrutando, sin ser conscientes de que podía ser el ultimo día, yo era consciente de ello, y por eso siempre miraba al cielo, sonreía, las hojas, la hierba, el agua que recorría el río venia de las montañas, estaba fría, pero fresca, cuando no supe lo que tenia, era egoísta, no veía la vida, pensaba solo en mi bien, haciendo sufrir a los que tenia a mi lado, y ahora a cambiado, me debo a los demás, me levanto cada día, para que no sospechen de que me desvanezco, aparento no tener miedo, que lo aceptó, que no lloro, porque hasta las lagrimas me parecen mágicas ahora, pero nadie sabe lo que pasa por la mente de alguien que tiene los días contados, no te hace falta nada mas que tu sobra para disfrutar, no temí a la soledad, pero desde que le conocí a el, deseaba amarlo con todo lo que era el, con todo mi ser, emplear mis fuerzas en poder tenerlo, miraba las fotos que tenia en el móvil a menudo, esa sonrisa suya que hacia que me perdiera en el mundo, que viajara en el espacio astral, abrazándolo fuertemente hasta con mi aura, lo miraba y con su existencia, hacia que no temiera a lo que me esperaba, como si supiera que podría verle mas a menudo, no renuncie a verle, hasta que no pude mas, me resistía a sus encantos, a su mirada, a su tacto, pero cuando sus labios se posaron sobre los míos, perdí el aliento, no me desmayaría por culpa de la enfermedad, si no por culpa de la emoción, era algo que espere tanto, que no podía, creerlo, ocurría, tenia sus labios sobrepuestos a los míos, su lengua buscándome, y me deje, me deje llevar, disfrutando de ese sentimiento, asta que el razonamiento volvió, la culpa me separo, lo aparte, y sin darme cuenta estaba corriendo, escuchando su voz, a veces una mujer corre para que la persigan, pero esa vez, solo necesitaba desaparecer, ¿Qué había echo?, la culpa me consumía, llegue por fin a casa, la habitación me hacia sentir segura, protegida, pero no podía dejar de pensar.. Tanto pensé, que el corazón gano, empezamos una relación, la felicidad, que me daba era mas que suficiente para sostenerme lo suficiente del suelo, sentir solo bondad, pero me hería no saber como decirle lo que la vida me preparaba, que puede, puede que mañana no le sostenga la mano, ahora que me acostumbre a sus besos, se los daba con todo mi amor, podía ser el ultimo, siempre le miraba cuando se marchaba, aun no sabia donde vivía, por precaución, quería tener un sitio seguro, por si saliera mal, quería tener un sitio neutral.
El tiempo me debilitaba, lo sabia, sabia como la enfermedad se iba a prolongar, me asustaba, pero formaba parte de mi vida, aunque el hacia que me olvidara de ella y hiciera vida normal, una tarde paseando por la ciudad, los mercados estaban llenos de cosas que la gente traía de sus huertos, y vi esas manzanas, las saboreaba con la vista. Lo bueno de los mercados es que puedes elegir tu misma lo que te gusta, tenia una en la bolsa y otra en la mano, cuando de pronto he notado, que sus pesos son mas que el mió, que mi visión quedaba emborronada, y luego oscuridad, escuchaba mi voz interior decir, << ya esta, se acabo, esto fue todo>> una lagrima salio de mis ojos, note el golpe contra el suelo, pero tras unos minutos inconscientes, desperté, volví a ver la luz, desconcertada, escuchaba a gente murmullar, un bajón de azúcar, otros preguntaron si me encontraba bien, y otros lo que les pasaba por la cabeza, por la mía solo pasaba que había muerto, o se acercaba mas y mas, era suya, de ella dependía. El me escudo, ayudándome a levantar, hablando en un bar cercano, tras haberme comprado las manzanas que ahora no me apetecían, escuche sus propias conclusiones, su mente se había enredado, antojos, mas desmayos, ausencia de menstruación, seriamos padres, me quede callada, sin decir nada, le dije que no era eso, que es otra cosa, me acribillo a preguntas, salí corriendo, como hacia siempre, sin darme cuenta de que dejaba atrás mi bolso, en el que llevaba mi mundo, mi habitación ya no era segura, no me daba tranquilidad, no podía llorar, la familia se preocuparía, me marche en un parque, columpiándome como cuando era niña, cuando no conocía lo que significaba la vida, cuando no tenia ninguna preocupación, todo tenia solución con un perdón, sin explicaciones, sin sermones, sin pensar que en una caída perderías tu vida, hacías todo, como si fueras de goma, un rasguño te hacia mas valiente, un parche, una historia inventada, pero ya no era una niña, no había manera de mirar atrás, la vida no volvería jamás, por mucho, que retrasemos un reloj, siempre acaba avanzando, eso me pasaba a mi, frenaba la vida, cuando la muerte se me llevaba, y recordaba cosas, que me hacían sonreír, en aquel día de atardecer, cosas de niña, adolescencia y mujer, sentía como mi vida se quebraba bajo la planta de mis pies, pero la tierra no se me tragaba, no aun no, lloraba en silencio, desconsolada, perdida, andaba sin rumbo, me miraban, pero me daba igual, que mas me daba, la única persona que no me miraba con pena, la había perdido, ¿pero como puedes preparar a alguien para un final? ¿Cómo explicarle todo? ¿Por qué no se lo dijiste antes?... llegue tarde a casa cansada, dormí con la ropa puesta, no quería pensar, estaba segura de que tenia lo que me merecía, al día siguiente, me despertó una voz suave, mi madre dándome un bolso, unas flores, y un recado…intuya que lo sabía todo, en el recado ponía, nos vemos a las 23:30 quiero hablar de todo, no quise las flores, abrí la ventana las tire, mire el bolso, la pruebas de los médicos no estaban, me duche, sentía un gran cansancio, mas de lo normal, puede que al sufrir el peso pesa mas, puede que cuando la vida se hace dura, te cansas de caminar por ella, por un sendero, que se quiebra con tus pasos, no sabia que decirle, ni el baño que me eche me dio ideas, ni leer me tranquilizaba, y cuando esperas algo todo va mas lento, me refiero que cuando esperas algo que te ilusiona, todo va lentamente, pero cuando se trata de algo que no quieres, el tiempo vuela, y eres historia, me mire en el espejo, que vértigo, que color, que pelo mas débil, mirada apagada, manos azuladas, delgada, enferma, muy enferma, ojeras, de un color raro, no me maquille, no tenia ganas, no había un porque, si quería verme, será tal y como soy, ya sabe todo, no elegí la ropa, me puse lo primero que encontré, camine, esperando que todo pasara rápido, y antes de la hora estaba allí, mirando como el mundo cambia de color, como la oscuridad lo envuelve todo, lo arropa, así es lo que me pasa, poco a poco la enfermedad me conquista, me parecía entrañable, si la noche se me llevaba no temía, en cualquier estación me gustaba, los sitios donde no hay contaminación lumínica, donde puedes ver brillar las estrellas, una amplia extensión, un manto, con puntos, tan brillantes, siempre me recordaban las estrellas a los cristales de swarovski, cuando los veo me siento mas cerca de las estrellas, y entre ese silencio, del agua de una fuente, de unos pasos, escuche su voz, suave, calmada, se sentó, pero notaba que venia una tormenta..
Empezó a decirme que si hacia parte de algún tipo de lista, me sentí ofendida, le conteste que si cree que enamorarme de el lo ve como un deber es cosa suya, pero intente mantenerme alejada de el, de no dañarlo, no quería que supiera lo que tengo, porque me basta con lo que siento ya, sabia que si se lo decía me miraría como los demás, de la misma forma, me pregunto como, y le dije de esta manera en la cual lo haces ahora, con lastima y pena, ya no veía amor en ellos, el amor que había antes en ellos, esas chispas, las ganas de devorarme, como me acariciaba en la lejanía, como sentía sus sentimientos, cuando me agarraba de la mano, como formábamos un circuito, que activaba mi corazón.
Ahora era uno de ellos, uno que mira un muñeco roto, una persona que no sabe que hacer, que te trata con compasión, como si no te valieras, tienes asumido que te vas, pero odio ver que todo el mundo, haría cualquier cosa por mi, cosas que no harían si no estuviera en este estado, que no me aprovecho de ello, porque quiero valerme hasta el ultimo momento por mi misma, comencé a llorar, explicándole, que antes de todo este bache, tenia sueños, tenia, esperanzas, pero ahora vivo el ahora, no hago promesas, porque no las puedo cumplir, ojala le hubiese conocido en otro tiempo, en otra vida, pero gracias a esto le conocí, porque si no viviera el ahora jamás me hubiera acercado a el…
No me arrepiento de haberle conocido, de amarlo con todo mi corazón con todas mis fuerzas, que e puesto todo de mi en el, soy culpable de no decírselo, pero no es tan fácil, no es algo, que se dice con facilidad, estoy a punto de morirme, me queda cuatro meses, o menos, no formaba parte de ninguna lista porque no la hay, no hay lista, vivo los instantes, y me da igual, si la muerte me piílla en un parque tumbada sobre la hierba, significaría que estaría disfrutando del planeta hasta el ultimo momento, pero que seguramente acabaría en mi cama, porque habría un día que no podría levantarme, y no quería que me viera así, y me dijo que era una egoísta, que pretendía dejarle sin ninguna explicación, desaparecer, sin mas…
Le volví a decir, que no era fácil, no quería ver su cara de pena el ultimo momento de mi existencia, que me recordara enamorada de el, como lo estaba ahora, intente acariciar su mejilla pero la aparto, me sentí rota, pensaba que en las películas ocurría que lo comprendían, te abrazaban y te besaban, pidiéndote que no llores mas, pero no paso eso, me miro como si fuera otra, transparente, como si ya hubiera muerto para el, sentí una punzada, me contuve de gritar, mis palabras de nada servían, mis explicaciones no lo hacían entrar en razón, lo había perdido, me dijo que lo engañe, y que no quería verlo, fui cobarde, o el cobarde e egoísta era el, por no ponerse en mi lugar, supongo que tenia miedo, yo lo tendría, me marche llorando, como sucedía últimamente, desde que le conocía, había conseguido remover mi vida, con el echo de dejarme, la enfermedad se adelanto mas, echaba de menos todo de el, y miraba a menudo las fotos, aquellos besos, aun no estaba preparada para renunciar a todo, a el, a ellos, a los instantes, aunque no estuviera, tenia su imagen, para no olvidarlo.. en un viaje por el centro, tuve la idea de comprar una cámara de video, y grabar una despedida para aquellos que me preciaban y otra para el…

Mensaje, hacia la familia y a todos mis queridos…

-Os agradezco vuestra infinita compañía, vuestro cariño, y la libertad de la cual he dispuesto, para hacer que mis deseos se hicieran realidad, me habéis echo feliz hasta el final, sabéis, que para mi no fue fácil pasar por esto, aunque ponía empeño en sonreír, mis ojos carecían de fuerza y vitalidad, me estuve apagando a vuestro lado, y aunque lo disimularais, vuestro rostro decían lo mismo que mis ojos, miedo. Esta enfermedad terminal, me enseño que la vida tiene limite de caducidad, y que estamos aquí para disfrutar las cosas buenas, hacer lo que el corazón os hable, ser sensatos, pensar… siento las lagrimas, pero es duro esto, puede que sea lo ultimo de vuestra vida.
Me desespera que no veáis la magia de vuestra vida, de no darle color, este tiempo e admirado todo desde un punto, intentando absorber todo el mundo en mi corazón, llevarme sensaciones, sabores, olores, sois los dueños de todo, pero no queréis abrir los ojos, y ver que la vida os pertenece… yo lo descubrí tarde..
Siento mucho haber sido una hija necia, caprichosa, defectuosa, haberos dado dolores de cabeza, instalado miedo en vuestro interior, pero para mi habéis sido unos protectores ejemplares, y vuestros consejos, vuestras palabras me han hecho transformado en lo que soy, gracias por ser mi familia… siento la marcha, romperos por dentro, se que una hija no es insustituible por nada, y dejare un vació dentro de vosotros, pero allá donde este os cuidare, como habéis echo conmigo, no quiero que lloréis por mi, porque me voy feliz de haberos tenido y compartido el tiempo con vosotros.
Y ahora queridos míos, mis pocos amigos, que habéis quedado, en las malas he visto quien ha quedado a mi lado, vuestras salidas, y distracciones, me han hecho mas amena la lucha, me han llenado de gratitud, y felicidad, las sonrisas, el sonido de ellas las llevare conmigo, os quiero enormemente, no es una despedida, si no un asta luego, este donde este os mirare, con cariño, nuestra amistad será incondicional.
Gracias a todos, espero que me recordéis sonriendo a pesar de la carga, del daño que mi huida os provoque… os llevare conmigo…
Despedirse de la familia es fácil, son cosas que te salen, conoces a las personas, sabes lo que decirles, pero alguien que se marcha, como podría decir algo, puede que no lo lea, pero es el riesgo, lo asumo, abro otro archivo, estoy en un parque como siempre, a mi espalda se ve unos árboles recién florecidos, preciosos, mi rostro no encaja en semejante imagen, desentona en el ambiente, pero bueno se de que se trata, y como le comunicare todo, espero que comprenda, y me perdone.. Solo lo espero…

Despidiendo un amor

Quería que supieras, que no eras la trama de ningún plan, tenia miedo de tu reacción, he perdido a gente, y tenia poco. No me preocupaba aquello, porque detrás todo, tenia algo peor por lo cual preocuparme, mi vida. No sabes como me dolía ver esas miradas tristes, de lastima, cuando intentaba levantarme, y ponía toda mi fuerza en ello, o las veces que subía sin aliento, la tristeza que me transmitían sus rostros, en cambio al conocerte, tu rostro me invocaba amor, era angelical, tus ojos me daban una sensación de vida, si algo me da pena dejar atrás, eres tu. No te engañare, deseaba enamorarme, pero no pretendía tener nada, porque, no quería hacerte sufrir, intente alejarme de ti, pero no había un solo día que no mirara las fotos del teléfono, teníamos confianza, pero no tenia valor, por eso nunca te dije nada, quería disfrutar lo poco que me quedaba, y decírtelo, sé, hubiera sido una mala sorpresa, un castigo, y egoísta por mi parte, pero en tus ojos veía amor, cuidándome como a una persona normal, no como a alguien que esta a punto de marcharse de este mundo, me sentía una chica normal, de mi edad, pues tu fuiste mi ultimo amor, te ame sin rencores, sin miedos, sin ataduras, sin barreras, porque se trataba del final de mi vida, y te daba todo lo que era, me gustaba ser yo quien te miraba cuando dormías, no que fuera al revés, por si me iba, me gustaba besarte como si mañana no lo pudiera hacer, cogerte de la mano, sentir que ese recorrido de adrenalina llegaría asta a ti, bañarme contigo, y lavarte la espalda, no como en mi casa, que los días que desaparecía me lavaban, no quería sentir esa vergüenza contigo, luche mucho contra esta enfermedad, me enfade conmigo, con la vida, con el mismo Dios, lo acepté de mala manera, porque me tengo que rendir, me he rendido, porque no había nada mas que hacer, pero al perderte, me enfade con todo mi alrededor, porque la ultima vez en tu mirada vi que para ti había muerto ya, se que fui injusta, pero para mi nuestro amor, fue un breve encuentro, una gran historia, podrían escribirla, créeme, que te ame de verdad, no porque tenia miedo de estar sola, por eso nunca te dije donde vivía, no quería que me vieras en la cama, con este aspecto, fantasmagórico, se me partía el alma, cuando tu soñabas, porque yo no podía hacerlo, yo solo me dejaba llevar, sabia que existía un limite, y hacia las cosas porque nunca volverían, se me hizo tarde, en decirte todo, no imagine que dolería tanto tu falta, han pasado unas semanas, aun miro tu sonrisa, me alzabas, me olvidaba de mis problemas, alargaba los segundos, me resistía ante mi situación, porque tu fuiste mi mayor ilusión. No pretendía acabar con todo, ahora sabes la verdad, se que te he dañado, me as enseñado que la vida se alarga con amor, le has dado otro sentido a todo, aunque haya tenido un final que no me esperaba, soñaba con tener tu mano entre la mía hasta el final, no fue así, pero cierro los ojos, la puedo sentir, no me preocupa mi desaparición tanto como tener tu perdón, se que no me porte como debía, sé que es difícil de verlo desde tu punto de vista, desde el mió, es imposible, ¿con que palabras escogidas, le dices a la persona que amas que te queda poco de vida?
Las intente busca muchas noches, escribí muchas veces, hice monólogos delante del espejo, y al final, por no decírtelo desde el principio te e perdido, te pido perdón, deseo que sepas, que has hecho mi vida mas dulce, que en mis ultimas semanas de vida me has hecho sentir una persona con todo el tiempo de vida, te agradezco con el alma, que me amaras, que me trataras tan bien, que me dejaras darte lo que tenia, lo que podía, que satisficiera mis ansias de amar, que fueses la ultima persona a la cual le he entregado todo sin reparos, sin miedos, para mi fue la oportunidad mas especial que he tenido, en un sentido he revivido, porque tu hacías que vibrara de emoción, aunque las circunstancias me consumieran, tu has hecho que sonriera, si mi vida era el amargo café, tu fuiste el azúcar, no creí en la posibilidad, de amar antes de dejar este mundo, y todo se hizo realidad, siento haberte decepcionado, no haber estado a la altura de tus expectaciones, de no poder hacer jamás tus sueños realidad, yo jamás te olvidare, me llevare conmigo todo el amor, te amare desde algún lugar lejano, porque para mi fuiste mucho mas que estas palabras, el deseo y la provocación, me salte lo prohibido para estar contigo, se que estaré siempre, velando por ti, por tu sonrisa, porque formas parte de mi, me voy contigo en mi corazón, y desde hace días solo veo tu rostro, como lo veía en las noches que te dormías en mis brazos, no se ni siquiera, la manera en la cual debería de despedirme, como decirte adiós, cuando no deseo irme de tu lado, me hubiera gustado que esto no me pasara a mi, pero la vida lo quiso así, no es mi culpa padecer, esto, solo soy culpable, de el dolor que te creado, pero espero que hayas pasado un bonito encuentro, porque tu hacías que en vez de que me temblara la barbilla, enseñara los dientes, a base de sonrisas me ataste a ti, he disfrutado de tu compañía y me alegro de que fueras el elegido, al que debí de amar, diste color a mi vida, fuiste la razón por el cual odie al mundo, por separarme de tu pecho, no te imaginas lo que hubiera dado por quedarme y aprovechar los sueños contigo, supongo que cuando este dvd te llegue ya no estaré, no me olvides, no lo are, este donde este, te amare, espero que esto aclare tus pensamientos y veas que no eras un numero de la lista, si no una bonita realidad, lo que te dije lo sentía, las caricias y los besos eran de verdad, te agradezco que fueses la morfina de mis últimos días… no me olvides
Le envié el dvd, sin remitente, le metí mi pulsera en el mismo sobre, calcule que le llegara dos días después de mi marcha..
Como duele hacer una despedida perfecta para aquellos que no entienden que no estas preparado para lo que te espera, mucha gente no sabe cuando llega su día, y no aprecian los instantes, no aprecian los momentos, y yo estaba allí en aquel parque, haciendo lo imposible, por aparentar que no tenia miedo, preocupándome por los demás, aceptando la vida, lo que me esperaba, me iría triste, poco a poco, cerrando los ojos, para no ver aquellos ojos que miran de reojo, que se secan las lagrimas creyendo que no los veía, ellos no deberían temer, si no hacerse ver, su valor, yo estaba a punto de cruzar el umbral, asustada, esperando ver que hay, imaginándome su rostro, los únicos ojos que no me miraban con pena, su sonrisa, y así me apagaba, sonriéndole, desde el otro lado, mientras todo se oscurecía lo veía, su mirada en el puente, cruzándose…





La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
François Mauriac (1905-1970) Escritor francés





Este relato va dedicado a aquellas personas con enfermedades terminales, o a todos que han perdido a alguna persona de esta forma, yo misma siento este relato muy cercano, pues perdí a una persona importante en mi vida. He tratado de poner varios síntomas de algunas que otras enfermedades que he visto de cerca, y ha arrebatado vidas inocentes. Siento mucho la perdida y comparto vuestro dolor…

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